Tito Trinidad no pudo ante fortaleza de Jones
Tito Trinidad no pudo resistir el tren de pelea ni vulnerar la fortaleza física de Roy Jones, quien a partir de sexto asalto tomó las riendas del combate para tirar dos veces a la lona al ídolo borincano, que terminó perdiendo por decisión unánime el encuentro escenificado en el Madison Square Garden bajo un marco considerable de público.
Sin embargo, ninguno de los dos protagonistas del llamado “Regreso de Titanes” pudo cumplir con su pronóstico de liquidar el pleito en los cuatro primeros rounds.
Trinidad, que dominó los asaltos iniciales y se mantenía golpeando los planos bajos del ex monarca estadounidense —en su intento de restarle velocidad de piernas y manos—, comenzó a ceder terreno luego que Jones lo enviara sobre el tapiz en el séptimo episodio tras una combinación al rostro y la cabeza.
Tito se puso de pie y sobrevivió pero de allí en adelante no fue el mismo. Volvió a caer en el décimo y la balanza comenzó a inclinarse favorablemente hacia el lado del púgil que venció a todos los boricuas que enfrentó. Esto, incluyendo al peso completo John Ruiz, a quien le arrebató la diadema de los pesos completos y luego la abandonó.
Tito, en este combate, volvió a mostrar la fragili dad de su mandíbula que, a lo largo de su carrera, lo llevó a besar la lona en varias ocasiones, la mayoría en el segundo asalto.
Pese a ello, el nativo de Cupey Alto se levantó entre sus cenizas y pudo noquear a Alberto Cortez, Anthony Stephens, Yori Boy Campas, Oba Carr, Fernando Vargas, con la excepción de Bernard Hopkins. Ante Jones, su respetable pegada no lastimó la zona hepática de su adversario.
Jones, que hizo algunas payasadas para confundir a Trinidad y para poner un poco de color al espectáculo, supo contraatacar; y cada vez que se lo propuso, hizo temblar las piernas del caribeño al que le faltó resto físico producto de su inactividad.
Cuando promediaba la primera parte del pleito pactado a doce asaltos, Tito estaba arriba 58-56, 57-57, 57-57 en las tarjetas de los jueces. Luego recibió de su progenitor y entrenador las dos cachetaditas de costumbre para alentarlo y despertarlo; pero éstas resultaron ser de mal augurio, porque en el siguiente asalto, se fue a la lona lo que sería el principio de su segundo revés en su segundo regreso al boxeo.
Pese a tomar la iniciativa e intentar con ganchos al hígado, Tito Trinidad comenzó a sentirse frustrado ante la gran asimilación de los golpes por parte del rival.
Jones, a partir del séptimo, se tomó mayor confianza y comenzó a lanzar rectos de derecha que se estrellaban en el rostro del boricua con suma facilidad.
Los dos últimos capítulos fueron un calco. Jones boxeando con extraordinaria soltura y golpeado a voluntad, mientras que Trinidad, con mayor cautela, lanzaba golpes y se protegía para no ser noqueado como ocurrió ante Ber nard Hopkins.
Los jueces votaron a favor de Jones 116-110 (Nelson Vázquez), 117-109 (Julie Lederman) y 116-110 (Tom Kaczmarek), en una pelea pactada en las 170 libras (77.110 kilogramos). El árbitro fue Arthur Mercante Jr.
A pesar de la clara victoria de Jones Jr., y aunque el ex campeón del mundo declarase luego que estaba listo para enfrentarse al monarca irlandés Joe Calzaghe, de los pesos supermedianos, mostró que sus reflejos y potentes puños, están menguados.
En esta ocasión, sólo le bastaron para derrotar a Trinidad, que al subir de peso no tenía en sus puños la potencia necesaria para hacerle daño.
Declaraciones de ambos…
“Tomé un descanso de dos años y ocho meses. No le quito nada a Roy Jones, pero creo que si me hubiese escapado de las dos caídas; siento que habría ganado la pelea. El era muy rápido, muy fuerte y lanzó potentes golpes. No tengo excusas”, dijo Tito luego del pleito.
“Demostró rapidez y resistió mis golpes al cuerpo”, comentó.
“Roy Jones fue muy rápido y peleó una buena pelea. Sentí que él ganó pero no por tanto”, agregó.
Sobre su retiro, Tito dijo que iba hablar con su padre y luego tomará la decisión.
Por su parte, Jones sin mayores señales de castigo, manifestó: “Todos mis fanáticos alrededor del mundo habían dicho que yo estaba acabado. Asimilé muchos golpes fuertes”.
Jones alabó a su contrincante di ciendo que “no puedo creer que Trinidad se mantuviese en pie durante 12 asaltos”.
“Hicimos una buena pelea. Todos ha bían dicho que éramos un par de viejos”, apostilló. “Fue una pelea increíble. No puedo creer que se mantuviera por tan tos asaltos combatiendo”, insistió.
“Traté de terminarlo en algunas ocasiones pero se mantuvo a distancia de mis mejores golpes”, subrayó.
El estadounidense también resaltó su preparación. “Tuve un buen campo de entrenamiento y buenos asistentes de guanteo”.
No hubo gran recibimiento…
El ex campeón borincano fue recibido en el aeropuerto Muñoz Marín por una treintena de fanáticos que le gri taban: “Tito, Tito”. Esta vez, no hubo caravana que lo acompañara a su pueblo natal, Cupey Alto.