Klitschko y Austin en pelea de mastodontes
Wladimir Klitschko (47-3, 42 KOs), natural de Kiev, Ucrania, se enfrenta a Ray Austin (24-3-4, 16 KOs), de Cleveland, en una pelea por el título de los pesos pesados programada a 12 asaltos que se emitirá el sabado 10 de marzo en directo a las 4:45 p.m. (Este)/1:45 p.m. (Pacífico) y en diferido a las 10:00 p.m. (Este/Pacífico).
El programa se transmitirá en español a través de HBO Latino.
Klitschko, quien está considerado por muchos como el más sobresaliente de los actuales campeones de los pesos pesados, defiende su didadema por segunda vez en su regreso a Alemania, su país de adopción. Austin, un púgil veterano con una carrera de nueve años a sus espaldas que no ha perdido un combate en cinco años, espera poder superar al campeón y devolver el título a los Estados Unidos. Un equipo de HBO Sports comentará la pelea desde el cuadrilátero en el S.A.P. Arena de Manheim, Alemania.
La pelea por el título de los pesos pesados previamente anunciada entre Shannon Briggs y Sultan Ibragimov, prevista para el mismo día, ha sido cancelada debido a una lesión.
Por su parte, Lennox Lewis desmintió las especulaciones de que planea desempolvar los guantes para enfrentarse en un combate de revancha con el ucraniano Vitali Klitschko, hermano de Wladimir.Algunos medios informaron que el ex campeón mundial de los pesados, quien se retiró tras derrotar a Klitschko en seis asaltos, en junio del 2003, había vuelto a entrenar para regresar a los ensogados.
“Aunque me halaga el que la comunidad boxística esté deseosa de que yo vuelva, no tengo planes de hacerlo”, dijo Lewis, de 41 años, en declaraciones publicadas el domingo por su página de internet. “No tengo idea de cómo empezaron estos rumores, pero soy un hombre de palabra y permaneceré en el retiro”.
Las especulaciones más recientes comenzaron después de que el promotor estadounidense Bob Arum dijo supuestamente que tenía conocimiento de que el ex púgil británico negociaba una pelea con Klitschko.Pero Lewis, quien se retiró siendo monarca de los pesados, como los legendarios Rocky Marciano y Gene Tunney, dijo que no tenía motivos para volver.

