Hace mucho tiempo que la selección de Brasil no había tenido que encarar un grupo sumamente complicado como el “G” integrado por Corea del Norte, Costa de Marfíl y Portugal. En verdad, lo es.
Situación que no ocurrió con Argentina, que en los papeles, tiene rivales accesible y conocidos, como Nigeria y Grecia al que los enfrentó en la cita estadounidense de 1994. También saben de la velocidad de los surcoreanos, adversarios de primera vuelta en México 1986.
Nigeria y Grecia fueron oponentes en el torneo en el que Diego Armando Maradona fue expulsado tras dar positivo por dopaje luego de un duelo contra el representativo africano.
Grecia, que dejó fuera a Ucrania en una repesca, no parece ser la misma de unos años atrás, cuando ganó la Eurocopa.
Argentina se cruzaría teóricamente en los octavos de final con un oponente del grupo A, donde podría esperarle Francia. Otro conjunto de ese sector es México, el mismo equipo que los albicelestes vencieron con dificultad en los octavos de final del Mundial de Alemania 2006.
Uruguay que quedó encasillado con México, Francia y el dueño de casa Sudáfrica también tiene aspiraciones de avanzar a la segunda fase.
El grupo A, acoge a los tres mismos protagonistas del certamen de 1966 junto con el anfitrión que en dicha oportunidad era Inglaterra, que más tarde se proclamaría campeón Mundial.
Los charrúas que clasificaron al ganar el repechaje frente a Costa Rica se agrandan en las situaciones difíciles y su primer compromiso frente a los galos es determinante en sus pretensiones de continuar con vida.
En el 2002, uruguayo y franceses igualaron sin goles y quedaron eliminados en la primera fase por daneses y senegaleses.
México y Francia también tienen una rivalidad añeja que data desde el primer partido el 13 de julio de 1930 cuando los europeos ganaron 4-1 en el compromiso donde se registró el primer gol de la historia convertido por Lucien Laurent.
Brasil, como cosa del destino, tiene de contrincante a Portugal que en el mismo 1966 goleó 3-1 a los “canarinhos” comandados por Garrincha y Pelé. Este fue el evento donde búlgaros y lusitanos se combinaron para “masacrar” y sacar a O’ Rei de la competencia. Los brasileños se quedaron en la primera ronda, lo que fue considerado como tragedia nacional.
El técnico Dunga tendrá que echar mano de su destreza para agenciarse de todos los puntos para pasar como primero de serie.
En este grupo veremos a tres de los mejores jugadores del mundo: Kaká, Cristiano Ronaldo y Drogbá.
Sin duda, el hecho de jugar contra equipos altamente calificados desde el inicio, evitara la euforia que suele ocurrir con los “torcedores” brasileños.
En el Grupo H, Chile pelearía el segundo cupo de clasificación a octavos de final al darse por descontado que España, cabeza de serie, ganaría este bloque.
El equipo orientado por el entrenador Marcelo Bielsa, además de la “Furia”, deberá enfrentar a Suiza y Honduras.
Por esto, la “Roja” partiría como segunda favorita, gracias a que cuenta con el mejor entrenador de Sudamérica y porque quedó como escolta de Brasil en las eliminatorias. Figuras como Humberto Suazo, del Monterrey, brillan con luz propia en el cuadro Mapocho.
Chile regresa al magno evento luego de 12 años de ausencia. En Francia’98, avanzó a la segunda fase en compañía de Italia. Luego fue goleado 4-1 por Brasil al cual podría volver a enfrentar en Sudafrica.
Mientras que Paraguay cayo en el que es, quizá, el más accesible para los sudamericanos. Conforma el Grupo F con Italia, Nueva Zelanda (solo ha ido a un Mundial) y el benjamín Eslovaquia.
Italia, es el fijo, aunque le hace falta rejuvenecer el equipo y porque su técnico Marcello Lipii, confía en el viejo bloque que fue campeón en el 2006.
La “Albirroja” con un fútbol recio y consistente, tiene mucha experiencia en citas mundialistas, ya que no falta desde 1998 en Francia.
La selección guaraní, bajo el mando del argentino Gerardo “El Tata” Martino, si repite el buen nivel mostrado en las eliminatorias sudamericanas donde quedó tercera en la clasificación final, el camino para la segunda fase aparece claro.