Cuándo la moda es copia y cuándo es inspiración
MÉXICO, D.F.— Las semejanzas entre las creaciones de diseñadores internacionales de alto precio y sus contrapartes en cadenas de "fast fashion" han propiciado un debate sobre el plagio en la industria de la moda.
"Estas marcas basan su modelo de negocio en la reacción, es decir, ofrecen al público lo que desea. En consecuencia, toman todo lo que esté a su paso, ya sean tendencias, colecciones de diseñadores o looks de los líderes de opinión", explicó José Alfredo Silva, diseñador de Trista.
Las bloggers Ariadna Ferret y Laia Cenea, quienes, a través del portal www.fashionisima.es, han dedicado una sección llamada Clonehunting, en la que comparan imágenes de pasarela con las ofrecidas por cadenas de "fast fashion".
"Las marcas que resultan afectadas con los clones son las de 'ready to wear' que tienen mercados sensibles al precio y la novedad. Un ejemplo de esto serían las firmas de difusión", detalló Silva.
Sin embargo, en ocasiones tales compañías incurren en la copia de diseño, como fue el caso de un bolso de Jil Sander que fue repetido por la línea See by Chloé para su colección Otoño-Invierno y por Céline en su colección de Primavera.
"En la industria de la moda existen la copia y la prohibición de ésta. Sin embargo, dos productos aparentemente iguales muestran una diferencia en los materiales y su proceso de desarrollo", comentó José Alfredo Silva.
Algunas firmas han emprendido acciones legales contra las marcas, tal es el caso de Christian Louboutin, que el año pasado perdió un juicio contra la cadena española Inditex, tras acusarla de plagiar un par de zapatos.
















