Edicion Impresa
WASHINGTON, D.C.— "Cuando llegué a Arkansas, tuve el trabajo más duro de mi vida: el campo. Era tan fuerte, que la gente vomitaba o se desmayaba por el calor. El capataz nos trataba como animales. Ganábamos 50 dólares por día en jornadas que podían...
Por Antonieta Cádiz / antonieta.cadiz@laopinion.com | La Opinion