Elige: Mousse salado o mousse dulce
La mousse es un platillo emblemático de la cocina francesa que puedes preparar como postre o salado. Te brindamos unas deliciosas recetas.
Foto: Agencia Reforma
"Una de las características que la hacen atractiva es su marcada porosidad, que se desbarata en boca", detalla Claudia Floresmeyer, chef de arte culinario y cocina asiática de ESDAI de la Universidad Panamericana de México.
Debido a su textura ligera y frescura, que la hacen suave al paladar y sencilla de digerir, se recomienda como postre para épocas de calor. Sin embargo, en temporada de frío también puede llevarse a la mesa, elaborada con chocolate, extracto de café y hasta productos del mar.
"Frutas frescas o en conserva, hierbas aromáticas, vegetales, crustáceos e incluso caviar pueden emplearse para preparar una mousse. El producto principal y el contenido calórico ayudan a diferenciar mousses refrescantes de versiones ideales para tiempos de frío", describe.
Antes de mezclar claras y crema batida, lo más importante es elegir los productos adecuados y métodos de preparación para acentuar el sabor final.
"Cuando se trabaja con frutas es recomendable elegir piezas bien maduras, por su sabor intenso. Hortalizas y hojas deben blanquearse para evitar que se oxiden y tiñan de marrón, mientras que los frutos del mar deben saltearse previamente", aconseja Floresmeyer.
El secreto de una mousse firme y esponjosa es mezclar los ingredientes de forma envolvente con una espátula o miserable, técnica que integra perfectamente los sabores sin dejar escapar el aire atrapado en claras y crema batida.
"Para las variedades a las que se añade grenetina es importante nunca agregar más de 17 gramos por kilo o litro, de lo contrario el resultado será un cuajado duro y muy elástico, poco atractivo al paladar", finaliza.
Prepara el mousse perfecto
Toma nota
- Añade vegetales, frutas y demás productos principales en puré o concentrado.
- Mezcla siempre de forma envolvente las claras o crema batida para guardar una textura airada.
- Tempera combinando poco a poco tus mezclas para evitar cambios bruscos de temperatura.
- Nunca congeles.
- Una mousse siempre debe cuajarse cubierta y en refrigeración.
- Sumerge tus moldes en agua tibia por unos segundos para desmoldar sin romper.


















