5 preguntas para saber si eres una 'madre acumuladora'
Guardar cosas "por si" son necesarias en el futuro, sin ningún criterio, es la característica de una típica madre acumuladora.
Estoy de acuerdo que hay que evitar el desperdicio, cuidar las cosas que tenemos en la casa y tener la precaución de guardar aquello que podemos necesitar más adelante con el fin de no hacer una doble compra, sin embargo, hay que tener la fina precaución de mantener todo bajo control y no acumular objetos sin sentido.
Stephanie Schneider, autora del libro 'Los secretos de las madres felices' de Editorial Oniro, comparte: "Imagínate que participas en la fiesta anual de la Asociación de Madres Felices y ganas el primer premio en la tómbola. La presentadora te da a elegir entre dos vales: 'Cinco cosas que desaparecerán de tu vida' o 'Cinco cosas que aparecerán', ¿por cuál optarías?"
No hay que ser mago para adivinar algunas de las cosas que sencillamente la gran mayoría de las personas no queremos, como son el exceso de peso, enfermedades, angustias o pleitos; así que empecemos por despejar de nuestro hogar aquello que sólo estorba y hace más grande la 'bodega', para focalizar nuestra energía en la obtención de lo que sí deseamos.
La autora comenta que si quieres evitar que tu buen humor quede sepultado debajo de todos esos objetos, debes de asegurarte de tener espacio libre y despréndete de todo lo que puedas.
5 preguntas
• Ropa: ¿Le pondrás a tu hijo un suéter verde chillón con estampado de liebres sólo porque te lo han regalado?
• Objetos rotos: ¿Juras y perjuras que llevarás a reparar la linterna antes de que acabe el año?
• Cosas que no te gustan: ¿Acaso quieres que, cuando te hagas famosa, se publique esa horrible fotografía tuya?
• Objetos que no utilizas: ¿Todo lo que tienes en casa, lo usas?
¿Y el niño qué culpa tiene?
Así que esos recortes de revista o periódico, cuadernillos de recetas, estambres, pegamentos, clavos, tuercas, pinceles, televisores o radios que no funcionan, que no has leído o usado, es mejor que estén fuera de la habitación de los pequeños, así como del espacio en el que ellos pueden estar.
"Si como persona adulta te resulta difícil ordenar por completo la habitación de tu hijo, porque necesitas recordar el lugar de las diferentes cosas, entonces tu hijo tampoco jugará allí", finaliza la especialista.
Entre 'el por si' y el impulso coleccionista que de repente nos vence, podemos acumular un gran número de objetos que a la vuelta de algunos meses, simplemente pasan a formar parte del archivo muerto porque ni si quiera recordamos que existen y nos convierten en invasores de espacios de las áreas comunes.
Un hogar ordenado facilita su mantenimiento y limpieza, y por increíble que parezca, nos puede dar la oportunidad de pensar en una nueva lista de cinco cosas que deseamos que lleguen a nuestra vida.
Colaboración de Fundación Teletón México
"El principio de ser paciente es empezar con uno mismo".
Bojorge@teleton.org.mx
















