Polémica sobre Herbalife no afecta a latinos en Boyle Heights

Polémica en torno a Herbalife no afecta sus ventas entre los latinos

Georgina Villegas prepara batidos de Herbalife para vender individualmente en uno de los muchos clubes de nutrición de Boyle Heights. Este, que estaba en el bulevar Whittier, ya cerró.

Georgina Villegas prepara batidos de Herbalife para vender individualmente en uno de los muchos clubes de nutrición de Boyle Heights. Este, que estaba en el bulevar Whittier, ya cerró.

Foto: Boyle Heights Beat
PUBLICADO: EST Feb 19, 2013 12:01 am EST

Una mujer estaciona su automóvil en la esquina de las calles Whittier y Soto, frente a un local sin identificación específica, pero que luce cortinas color verde chillón. Se baja del automóvil con una caja llena de suplementos en polvo a base de hierbas.

Mientras que destraba la puerta del local, una gran cantidad de hombres, mujeres y niños hacen fila junto a ella. Esther, distribuidora de Herbalife que pidió que no se publicara su apellido, siempre les da a sus clientes una cálida bienvenida.

El color de las cortinas es un indicio de lo que ocurre en su interior.

El verde es el color del logotipo de Herbalife, compuesto por tres hojas, y es también el color del dinero.

Herbalife es una empresa que vende batidos y polvos nutritivos además de vitaminas a través de una red de distribuidores individuales. La empresa reportó ventas de 3.5 mil millones de dólares a nivel mundial en el año 2011.

Boyle Heights está lleno de este tipo de centros. Se encuentran en locales sin identificación, garajes, en la parte trasera de las clases de zumba e incluso en las esquinas del vecindario. No hay ningún cartel que indique el tipo de actividad que tiene lugar en su interior ni el horario en que abre. Pero el hecho de que haya mucha gente que llega al local al mismo tiempo da la impresión de que se necesita ser miembro para poder entrar.

Según Marco Gonzales, director principal de Comunicaciones Corporativas de Herbalife North America: "Todos estos clubes funcionan solo con invitación, y las personas lo visitan porque son amigos de alguien, alguien los invitó o recibieron un folleto."

La empresa no vende sus productos en locales propios, sino que depende de los residentes locales que venden sus productos. Herbalife se define como una empresa de comercialización multinivel. Los críticos la describen como un sistema de pirámide.

Muchos distribuidores se sienten atraídos por el negocio con la esperanza de hacerse ricos. Gonzales afirma que el 65% del negocio de Herbalife en Estados Unidos se lleva a cabo entre latinos. Los distribuidores ganan dinero por la venta de los productos y también por las comisiones de las ventas de las personas que reclutaron para vender los productos.

Este modelo empresarial es el punto de mayor polémica entre algunos de los inversionistas más importantes del mundo. En diciembre, el corredor de fondos de alto riesgo William Ackman afirmó que Herbalife operaba "el sistema de pirámide mejor manejado en la historia del mundo." Ackman denunció que más del 90% de los distribuidores no ganan dinero, o incluso pierden dinero, mientras que aquellos en los niveles más altos son los que ganan dinero.

Estas acusaciones fueron negadas por el director ejecutivo de Herbalife Michael Johnson, así como también por opiniones disidentes de otros inversionistas. De todas formas, las noticias han perjudicado las acciones de Herbalife, las que han experimentado fuertes subidas y caídas en los últimos tres meses.

Pero las noticias del escándalo no parecen haber afectado a este vecindario, y para los distribuidores el negocio continúa desarrollándose con normalidad en las calles de Boyle Heights.

Muchos clientes se enteran de la existencia de Herbalife y de estos "centros de nutrición" a través del boca a boca o porque reciben una invitación mientras caminan por la calle. El ambiente varía de un club a otro: algunos organizan concursos para bajar de peso, ofrecen clases de gimnasia o tienen clubes de lectura. Como cada club es diferente, algunos clientes pueden preferir un club más que otro.

Esther cerró recientemente su local anterior porque se desvinculó de la sociedad establecida. Se mudó a otro local, donde también ofrece clases de zumba, además de vender los productos, para aumentar sus ingresos.

Dice que gana unos 1,500 dólares por mes con la venta de los productos, y que reclutó a una persona el mes pasado. También afirma que gasta la mitad del dinero que gana en comprar productos de Herbalife y la otra mitad la usa para vivir y pagar el alquiler, las facturas y cubrir sus demás necesidades personales.

Las autoridades de Herbalife afirman que los distribuidores son importantes para su negocio ya que establecen un vínculo con los clientes y les enseñan sobre los beneficios para cuidar la salud.

La empresa brinda productos y capacitación a los distribuidores, los que son responsables de realizar su propia comercialización y encargarse de sus ventas. Los distribuidores compran el producto de la empresa.

Para poder alcanzar sus objetivos, muchos distribuidores hacen promesas sobre el éxito del producto para mantenerse sano y bajar de peso. Esther, mientras hablaba con un grupo de señoras, dijo: "Esto las ayudará a bajar de peso y afinarse. Perderán grasa y sus cuerpos se mantendrán firmes si además toman estas pastillas."

Una exclienta de Herbalife, Sandra Reyes, compró los suplementos a una amiga que se los había recomendado. Como muchos clientes, tomó el producto sin indagar primero sobre sus ingredientes. Cuando la exclienta de Herbalife consumía los productos, compró tres conjuntos de pastillas y batidos, gastando más de 4,000 dólares en un año. Ahora considera que fue una pérdida de dinero. "Es caro y una vez que dejas de usarlos, el efecto se detiene y no solo recuperas el peso perdido sino que engordas un poco más", dice Reyes.

Cuando los consumidores compran el producto y lo preparan en casa, es responsabilidad del distribuidor explicar cómo se usa y hacer un seguimiento. Pero el elevado precio de algunos de los productos ha causado que muchos distribuidores vendan algunos productos, como los batidos, en forma individual. Como Herbalife no supervisa la forma en que se preparan ni se venden los batidos, existe la preocupación adicional por no saber qué más se le puede estar agregando al batido.

La competencia entre los distribuidores y la presión de vender a veces pueden generar que se hagan promesas falsas.

Gonzales, portavoz de la empresa, dijo que este tipo de aseveración va en contra de la política de la empresa.

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