Tribuna del público: El incendiario
Buen artículo y muy acertado el comentario del periodista Benoit en su columna publicada ayer.
El odio es un afecto que embrutece al hombre, y termina por bestializarle. Él acaba de describir a uno de ellos, quizá el peor de todos: Alvaro Uribe. El daño que este sujeto le ha causado a la sociedad colombiana no registra alguno parecido en los anales de su historia. Uribe es un pirómano solo comparable a Nerón, quien incendió a Roma llevado por su ego.
Ojalá que los colombianos recobren su memoria, e impidan que su fatídico pronóstico, de que este "pequeño incendiario" —como acertadamente Benoit lo califica— pudiera acceder, nuevamente, a la presidencia de Colombia, no se haga realidad. De cristalizarse éste, sería un acto masoquista de esta sufrida Colombia.
















