Justicia en Guatemala
La condena de Ríos Montt por genocidio marca un fin a la impunidad
PUBLICADO: May, 12, 2013 12:00 am EST
La impunidad sufrió una gran derrota en Guatemala. La condena del exdictador Efraín Ríos Montt por genocidio es una poderosa señal de que la justicia tarde o temprano también llega a Centroamérica.
El juicio a Ríos Montt debe recordar a los dictadores y responsables de masacres que por décadas desangraron la región que no hay olvido y mucho menos perdón. Todo dentro del marco de la ley, otorgándole a los homicidas el respeto, la consideración y la oportunidad de defenderse que ellos nunca brindaron a sus víctimas.
Enfrentando el pasado de esta manera se camina en busca de una verdadera reconciliación nacional.
Ríos Montt fue declarado culpable por la matanza de 1,771 indígenas de la etnia ixil realizada entre 1982 y 1983 , período en que el exmilitar era presidente de Guatemala gracias a un golpe de estado. En ese entonces se realizaron operaciones de contrainsurgencia conocidas como "tierra arrasada" sobre poblaciones indígenas del norte y noreste del país que eran consideradas como simpatizantes de la guerrilla. En estas operaciones hombres, mujeres y niños fueron asesinados a mansalva, según se demostró en el juicio.
Ríos Montt clamó desconocimiento de los hechos, pero su responsabilidad sobre lo ocurrido es ineludible, tanto como jefe militar y como presidente.
La sociedad guatemalteca dio una lección de madurez cívica. La nación centroamericana se sumó a Argentina y a Uruguay en llevar a dictadores ante la justicia y condenarlos. Individuos que además de romper el orden constitucional de sus naciones, gobernaron con la arrogancia del que se atribuye el poder de la vida y de la muerte.
En muchos casos, el despotismo criminal parece no tener consecuencias con el pasar de los años. Sin embargo, el caso de Ríos Montt debe servir de aliciente para no desistir junto a todos los que buscan justicia contra algún dictador que se creyó todopoderoso en algún momento. Ese momento llega tal como ocurrió en Guatemala.