La marcha continúa

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PUBLICADO: May, 2, 2013 12:00 am EST May 2, 2013 12:00 am EST print article
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El Primero de mayo se convirtió en Estados Unidos en un informal Día del Inmigrante, cae natural que sea la misma fecha que el Día Internacional del Trabajo. El esfuerzo y la responsabilidad de una labor honesta bien realizada es el aporte que ellos hacen a EEUU.
Ese compromiso asumido por el inmigrante es el que logró cambiar el modo de pensar de la opinión pública, que hoy favorece una legalización de millones de personas como parte de una reforma migratoria integral.
Es muy probable que estos estadounidenses tengan una experiencia más directa con el indocumentado, ya que el último censo mostró que no hay estado de la nación donde no estén trabajando. Seguramente, algunos son empleadores que, buscando mano de obra, solo hallaron a inmigrantes dispuestos a realizar labores duras donde el sudor de la frente es más importante que el documento.
Por eso, la mayoría de los entrevistados —en encuesta tras encuesta— reconocen de diversa manera la contribución del inmigrante a la economía y están dispuestos a aceptarlo como integrante oficial de la sociedad.
Esta realidad, junto a la necesidad de cortejar el voto latino, creó la gran oportunidad para la reforma tan ansiada por décadas.
No obstante, muchos escollos permanecen en el camino. Este Congreso muestra estar desconectado de la gente, especialmente la Cámara de Representantes. No hay que permitir que la reforma de inmigración vaya al fracaso como ocurrió recientemente con leyes razonables para las armas de fuego.
Para ello, la comunidad latina debe hacerse escuchar en el Congreso. Su voz debe retumbar en los teléfonos, mostrarse en los mensajes electrónicos de senadores y congresistas para que sepan que este es el momento de la reforma integral de inmigración. Hay que decirles a ellos que por una vez piensen que Estados Unidos es más importante que su distrito y que la mayoría de los estadounidenses quiere incorporar oficialmente a los indocumentados a la economía para que crezca su aporte a la misma .
Las marchas populares en favor de los inmigrantes ya forman parte del Primero de Mayo; está demás el debate sobre su eficacia. Lo cierto, es que ayer no fue un día más como años anteriores. Ahora hay una marcha que no terminó, sino que continúa, se manifesta en el cabildeo popular de escribir y llamar al Congreso para decirle que este es el año de la reforma. Es necesario caminar esos pasos para tener éxito en esta marcha del siglo XXI.

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