Delitos en la charter

El caso de la Academia Ivy es un ejemplo de porque se necesita vigilancia

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PUBLICADO: Apr, 7, 2013 12:00 am EST Apr 7, 2013 12:00 am EST print article
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Las escuelas charter son una opción educativa para los padres frustrados por la falta de aprendizaje de sus hijos. Son una alternativa que, al igual que otras, debe ser atentamente supervisada.
El caso de la Academia Ivy en el Valle de San Fernando es un ejemplo de cómo este sistema se puede prestar para un enriquecimiento personal financiado con fondos públicos, cuyo destino es la educación. Esto no es representativo de lo que ocurre en todas las escuelas charters, pero sí es un llamado de atención.
Aunque se explicó que Eugdne Salinov y su esposa Tatyana Berkovich, creadores y operadores de la academia cometieron errores administrativos; para el jurado fue un fraude en donde se usó, por ejemplo, dinero público para uso personal, incluyendo un seminario de "cómo evitar pagar impuestos".
Los resultados de los alumnos en la Academia eran buenos antes y después de que la pareja dejó de administrarla. Acá el problema es un delito administrativo que parece no perjudicar la parte educativa, pero no por eso es menos grave.
Este caso es un ejemplo de porque es necesario una mejor vigilancia y que ésta sí de resultados. Por eso, es un error creer que, en realidad, se deba cambiar la regulación de la escuelas charter —y hasta categoría— para darle más flexibilidad administrativa a la escuela.
La solución es asegurarse de que el dinero público vaya para la educación y no cambiar las reglas para permitir el enriquecimimiento personal.

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