Demostrar el valor
Mas que gritar, hay que mostrar la importancia del trabajo de los inmigrantes latinos
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PUBLICADO: May, 5, 2013 12:00 am EST
Burbujas
Les escribo esta burbuja desde un hospital en Houston del que espero salir para cuando ustedes estén leyendo este artículo.
Han sido 10 días muy difíciles porque tuve un tumor en la vejiga, lo que es un lujo que uno no se debe de dar a los 94 años de edad.
Afortunadamente Lucila no se ha separado de mi lado y he recibido innumerables muestras de cariño de amigos y familiares. Eso siempre es básico en estas circunstancias.
Estoy conectado a toda clase de aparatos de cuya existencia no pudiera haber soñado, y los cuales me dicen que aunque me sienta bien, no estoy bien, y aunque me sienta mal, no estoy mal de lo que yo creo. Como quiera que sea, voy saliendo y espero poderles decir pronto que ese "voy saliendo" se convirtió en un "he salido".
Uno se encierra en su pequeño mundo y casi logra olvidar que el mundo exterior no deja de dar vueltas, que los problemas siguen, y que pese a todo lo que se dice, ninguno de ellos ha sido solucionado.
Yo vivo con la esperanza de salir pronto del hospital y suena terriblemente egoísta no querer darme cuenta que hay problemas muchos más serios que ustedes tienen como la seguridad, y los problemas migratorios, los cuales deben de ser atacados rápidamente.
Cada vez que hay algún trastorno, como les decía el domingo pasado, veo más difícil que se encuentre un camino rápido y exitoso como solución al problema migratorio. Los eternos opositores tienen ahora argumentos de los que antes carecían, para evitar una reforma substancial.
Además de los que les dieron los hechos recientes, si somos veraces, tenemos que aceptar que la frontera sigue siendo porosa, que el contrabando de personas y de armas sigue con absoluta normalidad, y que la corrupción reina a todo lo largo.
El hecho de que la frontera con México no permita a terroristas colarse fácilmente (para eso pueden usar la larguísima frontera canadiense), no implica que los Estados Unidos acepten que las personas vayan y vengan por la frontera pagando una cuota a los "polleros" y que sean estos los que deciden quienes entran al país. Y así, con absoluta libertad, los introducen como lo han hecho por muchos años.
Generalmente son detenidos aquellos que para ahorrarse los 3,000 dólares del "pollero" pretenden entrar directamente y fracasan. ¿Habrá relación entre las detenciones y los "polleros"? Espero que no.
Además de las personas, por la frontera pasan libremente las drogas. Tampoco se ha hecho nada especial en este lado para abatir su consumo y sigue siendo un estupendo negocio, tanto lavando el dinero proveniente de su tráfico como usándolo para corromper y aumentar con ello su campo de influencia.
Como podemos ver, los actos de Boston, fueron solo un interludio en una situación que no ha sufrido modificación alguna.
Nos negamos a aceptar el que sea problema que existan 12 millones de indocumentados en este país, porque nos parece normal. Es absurdo pensar así. No creo que ninguno de nuestros países en América Latina aceptaría tener ese porcentaje de personas sin saber quienes son, donde viven, ni que hacen, pero que insisten ser regularizadas porque desde el punto de vista humano es lo correcto; aunque no siempre lo humano coincide con el interés socioeconómico del país.
Vimos con asombro las medidas de protección al Presidente Obama en su visita a México y eso lo único que nos muestra es lo que creen que somos, lo que creen que hacemos, y la imagen que nuestra violencia ha proyectado al mundo. Y si eso es lo que creen de nosotros, por favor, por un minuto, pónganse a pensar en el temor de tener 12 millones de personas que pudieran caer aquí en la misma violencia que la que hay en sus países de origen.
Nada tiene que ver esto con la indiscutible "calidad" que tienen nuestros migrantes comparados con los de otros países. Hay millones que han hecho su vida aquí, que tienen hijos estadounidenses, incluso muchos de ellos graduados de las universidades locales y siguen esperando la oportunidad de regularizarse. Hay ciertas ramas en la industria de la construcción y jardinería que simplemente no sobrevivirían la ausencia de los latinos. Quiere decir que si bien muchos de nuestros inmigrantes necesitan ser regularizados, hay muchas actividades a las que le urge más aun que esto se haga.
Y este es un aspecto del problema que no ha sido usado del todo en forma eficiente por los latinos que no se han dado cuenta lo importantes que son en la agricultura, en la construcción, y en todo ese cúmulo de actividades en que la calidad de la mano de obra es indispensable para la buena marcha de la industria.
El día que nosotros cambiemos un poco de táctica y en lugar de demandar con gritos nos dediquemos a demostrar la importancia de lo que cada uno de nosotros hace en este país, ese día el interés por regularizar será tan importante para los estadounidenses como para las personas que pretenden establecerse aquí para el resto de su vida.
La verdad, ya me canse de escribir. Me van a perdonar si algo de lo que les dije hoy no les gusta y ya tendremos oportunidad de discutirlo.
Un saludo desde el hospital.