Plan migratorio sigue siendo prioridad para Obama
Washington/EFE — El presidente, Barack Obama, "continuará centrándose" en las prioridades de su segundo mandato, como la reforma migratoria y el fortalecimiento de la clase media, pese a nuevos ataques de los republicanos que han puesto a su Gobierno a la defensiva, indicó ayer la Casa Blanca.
"El pueblo estadounidense quiere que Washington se centre en los asuntos que más les importa y, en general, eso significa centrarse en hacer crecer la economía para que cree empleos, el fortalecimiento de la clase media" y la expansión de oportunidades, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
"Eso es en lo que el presidente continuará centrándose", agregó Carney en declaraciones a los periodistas que acompañaban al mandatario en una breve visita a Nueva York para tres actos de recaudación de fondos.
Obama "continuará centrándose en aquellas cosas en las que está trabajando con el Congreso, como una reforma migratoria integral. Y continuará centrándose en las acciones que pueda tomar, usando su autoridad ejecutiva para presionar por una amplia gama de asuntos que apuntan a esa estrella polar, que es una creciente y vibrante clase media", enfatizó Carney.
El portavoz respondió así a preguntas sobre si las prioridades del segundo mandato de Obama se verán obstruidas debido a las renovadas acusaciones republicanas por el atentado contra el consulado de EE.UU. en la ciudad libia de Bengasi en septiembre pasado, e informes de que el Servicio de Rentas Internas (IRS) presuntamente se ensañó contra los grupos conservadores por motivaciones políticas.
Carney se hizo eco de las declaraciones de de Obama durante una conferencia conjunta con el primer ministro británico, David Cameron, en el sentido de que las nuevas acusaciones sobre el supuesto encubrimiento del atentado son una "distracción desafortunada de los verdaderos asuntos" que deben preocupar acerca de Bengasi y que es cómo evitar futuros ataques.
El portavoz dijo que la Casa Blanca espera continuar colaborando de forma bipartidista con el Congreso sobre la reforma migratoria, aun si algunos de los senadores implicados en ese debate son también los más férreos críticos sobre Bengasi y las presuntas prácticas del IRS.
















