María Guillén de Bográn
La designada presidencial de la República de Honduras, María Antonieta Guillén de Bográn, estuvo este fin de semana en Los Ángeles para asistir la inauguración de la Plaza Centroamericana Francisco Morazán. Su visita también sirvió para resaltar el apoyo que el Gobierno de Honduras ofrece a sus connacionales en el exterior, especialmente con la ampliación del TPS y la posible reforma migratoria que beneficiaría a miles de hondureños que viven en Estados Unidos. Guillén de Bográn destacó también que espera que la política del Gobierno estadounidense con respecto a la reforma migratoria considere el aporte económico que los hondureños han representado para este país y que sean incluidos de una forma justa en la posible reforma.
¿Cuál es el apoyo que brinda el gobierno de Honduras a sus ciudadanos en EEUU?
El Gobierno de Honduras ha buscado apoyar en el ámbito de su competencia en su materia de política exterior a los hondureños en Estados Unidos que por muchos años han permanecido acá. Justamente hemos desarrollado, no de hoy, sino de varios años atrás, acciones conducentes a gestionar, apoyar, incluso desde el primer momento en que apareció la oportunidad del TPS y motivar a los hondureños que cumplían los requisitos a inscribirse.
Hay una instrucción general a todos los consulados en los Estados Unidos para poder apoyar a los hondureños que están acá. Es vital que se reinscriban en el TPS y que no piensen que porque viene la reforma migratoria no es necesario reinscribirse.
¿Que otro tipo de apoyo ofrece el gobierno, además de la ayuda para renovar el TPS?
Se ha estado trabajando en esa línea, pero la línea principal ha estado orientada hacia el TPS. Por otro lado, tenemos una actividad muy fuerte de buscar un mecanismo de poder dar atención inclusive documentar a los hondureños que están acá porque ese es un problema. Aun los que no tienen el TPS, muchos de ellos no tienen documentos y eso representa una condición todavía más delicada y más desfavorable para ellos. Hay personas que por distintas circunstancias o por las dificultades que han pasado en determinado momento no tienen ningún tipo de documento, ni siquiera para poderse acreditar.
¿En los últimos diez años se ha visto a los hondureños emigrar más o la emigración ha disminuido?
La emigración se ha mantenido, infortunadamente, por distintas circunstancias. La crisis política del 2009, combinada con la crisis económica, es lo que en la mayoría de los casos motiva a que el hondureño emigre buscando oportunidades. El país tiene una situación bastante complicada con el tema de seguridad y mucha gente emigra también por temas de inseguridad.
¿Qué espera el hondureño cuando regresa a su país?
Estamos trabajando con una organización que atiende un poco al migrante retornado. El migrante retornado tiene muchas dificultades porque regresa económicamente con muchos problemas. En algunos casos no encuentra el espacio para reinsertarse. Hay que construir otra vez toda una etapa de confianza en las personas y buscar aquellas actividades a través de las cuales se puedan abrir oportunidades.
¿ el hondureño que regresa lo hace por la deportación?
En este momento sí. Algunos vienen y establecen pequeñas microempresas o algunos negocios familiares cuando retornan y se convierten en una fuerza activa que fortalece la capacidad productiva del país pero son más los que regresan por deportación que por regreso voluntario y, si vemos los datos, entre el año 2000 y el 2013 hemos tenido un total de 243 mil 225 deportados. En el 2012 tuvimos tal vez la mayor cifra de deportaciones, 32 mil 340.
¿Qué mensaje podría enviarle el gobierno de Honduras a los inmigrantes de ese país que viven en Estados Unidos?
A eso obedece un poco mi visita acá. Mi presencia obedece a reconocer su esfuerzo, a ratificar el interés del Gobierno y del pueblo de Honduras porque no solo es el Gobierno, sino todos los hondureños que están allá quienes reconocen el espíritu de lucha, de esfuerzo, de sacrificio que hacen los inmigrantes que están acá.
















