Madre llora a 3 hijos
La familia Fernández Avila llora desconsolada la pérdida de los tres hermanos, Genaro, Raudel y Leonardo, quienes fallecieron en el fatal accidente automovilístico cerca de La Vegas durante el fin de semana de Semana Santa, mientras preparan los servicios fúnebres.
La madre de los tres, Francisca Avila, llegó a Los Ángeles, procedente de Zacatecas, para recibir y ver los cuerpos de sus hijos.
"Yo sabía que algo así había pasado, porque llevaba días sin poder dormir, acordándome mucho de ellos", dijo la madre, con el rostro desencajado y aún incrédula de que la vida le haya arrebatado a su tres hijos de un solo golpe.
"Tres de un jalón. Ahora cuatro de mis hijos están muertos, ya solo me queda uno. Y todo por ir a ver a un padre que los abandonó de chiquitos", dijo mientras soltaba el llanto del dolor que está a flor de piel, al recordar que hace 6 años otro de su hijos también falleció. El dolor se mezcla con su coraje al saber que sus hijos murieron al ir a visitar a un padre, que según ella, los abandonó por ir tras otra mujer.
Ahora solo le queda poder verlos por última, una vez que el servicio forense de Nevada le entregue los cinco cuerpos, incluyéndo los de sus tres hijos, así como el de su nuera Belén Fernández, esposa de Raudel por mas de 33 años, y el de Ángela Sandoval, la hijastra de uno de sus hijos, quien también pereció en el accidente ocurrido en la interestatal 15, a 80 millas al noroeste de Las Vegas.
Por otro lado, Christopher y Víctor Sandoval, los hermanos mayores de Ángela, quien cursaba el séptimo grado en la escuela Eastmont en Montebello, preparan varios eventos para recaudar fondos y darle una bella despedida a su hermanita a quien con lágrimas en los ojos Víctor describió como alegre y buena estudiante.
Para Francisca, Ángela, quien tenia 13 años era como su propia nieta.
"A Angelita la conocí desde chiquita y para mi era mi nieta, aunque no fuera hija de mi Leonardo. Su mujer - María - siempre lo trató muy bien y su hijos también. Eran una buena familia", recordó Avila sobre la familia que su hijo Leonardo formó con María Cárdenas y sus cuatro hijos: Ángela, Christopher, Víctor y Eddie. Este último resultó herido en el accidente y al igual que su madre, permanece en el Centro Médico University de Nevada.
Christopher aclaró sobre su hermano Eddie, que este no perdió la pierna como lo habían reportado algunos medios. Dice que en unos días este llegará a casa de una tía para comenzar su rehabilitación mientras que su madre, María, espera se le realice una cirugía más y probablemente sea dada de alta la próxima semana.
Mientras tanto, ambas familas, Fernández y Sandoval-Cardenas, empiezan a planear los funerales de los sus cinco miembros fallecidos. Christopher compartió que estos planean enterrar a Ángela junto con el resto si es que llegan a un acuerdo.
"No sabemos aun porque ellos hablan de un entierro en un cementerio de Long Beach y nosotros queremos que mi hermana se entierre en el Rose Hills Memorial de Whittier", dijo el hermano.
Pero los planes de Francisca son llevarse a sus hijos a su natal Valparaiso, Zacatecas. Por lo menos eso es lo que ella quisiera. "Me gustaría llevarme aunque sea a los dos más chicos, a Leonardo y a Genaro", expresó la madre.
"No creo que mi mamá permita eso, ella va a querer que lo entierren aquí junto a su hija", aseguró Christopher.
Ayer, el hijo mayor de Genaro, quien lleva el mismo nombre, expreso su dolor por la muerte de su padre y dijo también quiere que sus restos descansen aquí cerca de él y su familia.
"Mi padre era un hombre muy bueno. Era un hombre muy trabajador y siempre tenia comida en la mesa para sus hijos. Aun cuando yo hacia cosas malas a veces, el siempre me levantaba y me ayudaba a salir adelante", compartió el joven de 22 años, quien ahora, dijo, estará a cargo de Lourdes, la esposa de su padre y sus tres hermanos pequeños. "El me encargaba cuidar la casa cuando no estaba y así lo haré ahora. Me va a hacer mucha falta", agregó.
















