
Brasil fue humillado
La auriverde no fue ni la sombrea del tetracampeón y cayó goleado 3-0 por Francia.
Rigoberto Cervantes
Enviado especial
PARIS.- La selección de fútbol de Francia borró de la cancha del Estade de France, en Saint Denis, a Brasil, y con una goleada de 3-0 se adueñó de la Copa FIFA para convertirse en nuevo campeón mundial. Los goles con el que concluyó el XVI Campeonato Mundial Francia 98 fueron anotados por Zinedine Zidane, a los 27 y 46 minutos, y Emmanuel Petit a los 92.
Francia fue el único equipo sobre el terreno de juego casi a lo largo de todo el encuentro. Porque a pesar de que en la segunda mitad los brasileños encimaron y se volcaron sobre la meta de Barthez, para intentar quitarse el 2-0 que habían cincelado los franceses en el primer tiempo. En el primer tiempo, fueron tan ineficaces, que ni aún cuando los locales se quedaron con 10 hombres por la expulsión de Marcel Desailly, lograron claridad en sus embates.
Un Ronaldo lastimado
Todo empezó mal para Brasil, porque de entrada, Ronaldo no aparecía en la alineación titular, entregada a la prensa una hora antes del inicio del partido.
Sentido de una lesión en el tobillo izquierdo que le impidió entrenar los dos días anteriores, el goleador del Inter de Milán fue trasladado a un hospital antes del juego, para una evaluación sobre el estado de su extremidad.
Por ello, en la lista de 11 titulares entregada por Zagallo, aparecía Edmundo como centro delantero. Fue hasta 45 minutos antes del arranque, cuando arribó Ronaldo, y se decidió que iniciara el juego, tras recibir luz verde de los doctores.
Pero fue evidente que el joven astro estaba disminuido físicamente, Fue un fantasma que deambuló por el Saint Denis y sólo apareció con cierta dosis de peligrosidad en el minuto 22 cuando desde la punta izquierda lanzó un tiro-centro que fue malabareado por Barthez, ante la presión de Bebeto, pero que no pasó a mayores.
Luego, a los 56, en un centro de Roberto Carlos desde la izquierda, Ronaldo quedó solo adentro del área por el sector derecho, pero su remate de pierna derecha fue atrapado por el arquero francés en gran lance.
En el resto del partido, Ronaldinho, pasó desapercibido.
Francia, dueño del juego
Por ello Francia tuvo una inyección de confianza al conocer de la lesión del hombre más peligroso de Brasil. Per además, fue el equipo galo el mejor parado en el terreno de juego y por momentos, hasta le dio toque a los brasileños.
Zidane, quien generalmente "flota" detrás de los delanteros, distribuyendo balones por todos lados, casi siempre con la precisión de un relojero, esta vez se dio tiempo para también convertirse en goleador, ante la ineficacia de Guivarchs.
Porque la ausencia de Laurent Blanc, no se sintió en la línea de retaguardia de los azules. EN parte, por el buen trabajo de l relevo, Frank Leboeuf y la buena labor como líder de la defensa que asumió Desally, sino también por la ineficacia del ataque brasileño.