¡Hay que decirlo!

Tras presentar un seminario de negociación para una empresa, varios participantes me invitaron a cenar. Durante la comida compartí con el grupo divertidas anécdotas de mis años como motivadora. Después de muchas risas, me levanté de la mesa para ir al baño y antes de retirarme exclamé: “¡Hacía tiempo no me reía tanto!”. (más…)