Época de excesos
Los estudios demuestran que la mayoría de las personas, además de endeudarse durante la época navideña, también ganan un promedio de cinco a siete libras. Puedo dar testimonio de lo último con lo que me sucedió en estos días.
Invité a mi familia y algunos amigos a celebrar el Día de Acción de Gracias. Mi mamá preparó un delicioso pavo, junto con otros 10 platillos acompañantes, más tres postres que trajo mi hermana. Esperé a que todos se sirvieran para entonces sentarme a disfrutar mi plato desbordado.
Antes de comer, dimos gracias a Dios y comí ¡como si fuera “la última cena”! El exceso de comida me dejó con dolor de estómago y remordimiento. Entonces me pregunté, ¿por qué me excedí?
Lo que sucede es que estamos acostumbrados a extralimitarnos en esta época. Desdichadamente, casi todas las formas de celebrar la Navidad requieren excesos.
La glotonería y la exageración de gastos son maneras habituales de proceder en esta temporada de fiesta, lo que nos lleva a engordar y endeudarnos.
Hay quienes todavía no han bajado las libras que aumentaron el pasado año, pero eso no evitará que coman sin mesura en la Nochebuena. Por otro lado están los que aún no han pagado la deuda navideña anterior, pero como quiera irán de compras y gastarán más este año.
Para rematar, también abusamos del estrés en este tiempo. Nos ponemos la presión de tener que enviar postales, decorar el árbol, hacer largas filas en los centros comerciales, poner las luces, envolver regalos y preparar una gran cena familiar. ¡con tanto atropello cualquiera empieza el año deprimido!
En esta Navidad pon un alto a tus excesos. También aprovecha para reflexionar en qué momentos durante el transcurso de este año exageraste tu comportamiento. ¿Eres de las que comes con gula o bebes demasiado? ¿Te sientas frente a tu computadora por horas y horas? O quizás ¿Trabajas incesantemente sin tomar un descanso?
Generalmente, cuando nos excedemos es porque estamos disfrutando ese momento en el presente, y no estamos tomando en consideración cómo nos perjudicaremos en un futuro. Todos los extremos tienen consecuencias dañinas a largo plazo. Haz una lista de situaciones en las que has perdido el balance y mejora tu conducta para el año entrante.
La próxima vez que estés tentado a excederte, reflexiona por unos segundos y hazte la siguiente pregunta: ¿Qué resultados me traerá en el futuro esta acción desmedida?
La respuesta a esta pregunta te dará la motivación para dominar tus excesos. Toma conciencia y pon un límite a tus exageraciones. Aunque haya mucho para comprar, comer o beber ¡tú puedes aprender a controlarte!
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