¿Cuál es tu objetivo?

A todos los seres humanos, ¡a todos!, sin excluir a ninguno, les llega un momento en que se preguntan: ¿Qué se supone que vine a hacer a este mundo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Hacia dónde voy? A muchos les toma una vida entera encontrar las respuestas y hay algunos que jamás las hayan.Hace 12 años yo era una de esas personas que buscaba una respuesta para estas interrogantes. Consulté mi consternación con mi abuela, a quien respeto y admiro por su sabiduría.

Le pregunté: “¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi objetivo en esta vida?”, y exclamó sonriente: “El propósito de tu vida es ¡ser feliz!, así de sencillo, y el único camino para llegar a la felicidad es… ¡dar!”. Desconcertada no pude sino responder: “¿Para ser feliz tengo que dar? ¿Dar qué? ¡Apenas me alcanza para mí!”.

La gran mayoría piensa que la felicidad se encuentra en recibir, en vez de en dar. Por eso, usamos declaraciones como: “Cuando reciba la admiración de otros seré feliz”. “Cuando adquiera un auto nuevo seré feliz”. “Cuando acumule mucho dinero en el banco seré feliz”. “Cuando obtenga un buen trabajo seré feliz”.

La palabra dar puede asustar a muchos pues nos han hecho creer que vivimos en un mundo de carencia, cuando no es así. El Universo fue creado por un ser eterno e infinito, por lo tanto, la abundancia material y espiritual nunca se acaba. La naturaleza es un almacén de riquezas que se multiplica. Imagina esto: con tan sólo utilizar material de construcción proveniente de Estados Unidos, se podría construir una amplia casa de dos niveles con piscina para cada familia que vive en la Tierra!

Quienes sufren de escasez es porque sus pensamientos y comportamiento no están en armonía con lo que realmente desean en su vida.

No le tengas miedo a dar, pues no careces de nada. Reflexiona por unos instantes en aquellas situaciones donde más dichoso te has sentido. Me atrevo asegurar que en ese momento estabas dando algo, bien fuera que ofrecías tu tiempo, demostrabas tu amor, compartías tus conocimientos, entregabas un obsequio o expresabas tus talentos y, sin duda, en esos momentos sentiste gran placer.

La satisfacción más grande que existe está en dar y cuando lo haces, automáticamente te sientes feliz. Concluiré repitiéndote las palabras de mi abuela hace años: “Reconoce tus virtudes, esa es tu riqueza más grande, dáselas al mundo y sin duda serás feliz, ¡Ese es tu objetivo en la vida!

María Marín es motivadora, autora y conductora del programa de radio nacional ‘Tu vida es mi vida’, que se transmite en 97.5 FM, de 9:00 p.m. a 11:00 p.m. Más información: www.MariaMarin.com

 

Comments

  1. Jacqueline
    Agosto 13th, 2007 | 5:31

    Querida María:

    ¡Cuán razón tenía tu abuela! ¿Por qué será que nos cuesta tanto entender eso? Llega incluso a sonar fastidioso y tedioso… “la felicidad es dar”. Tal vez es demasiado simple entenderlo cuando esperamos fórmulas mágicas que nos inunden con ese sentimiento pero eso si, que no nos exijan mucho… que sean claves automáticas y fáciles de cumplir… ¡qué error!
    Ser feliz es un sentimiento que se dispara cuando damos, es inevitable, bien sea amor, tiempo, sonrisas, dinero (en algunos casos), ayudas de todo tipo, y sobre todo buenos deseos. Si, desear lo mejor para todo aquel que pase a nuestro lado y sobre todo a quien consideramos nuestros adversarios.
    Es tan fácil alcanzarla.
    Con cariño…
    Jacqueline

Leave a reply