Ejerce tu vocación
Recientemente escribí una columna titulada “¿Odias tu trabajo?”, por la que recibí varias cartas de lectores agradecidos porque los motivé a buscar un nuevo empleo.Sin embargo, el mensaje que me llegó de Francisco fue distinto, su carta decía: “Soy programador de computadoras, me gusta mi trabajo, gano buen dinero y no quiero cambiar de profesión. Mi frustración es que quisiera crear un mundo mejor, ¡y con este oficio no siento lograrlo!”.
Le digo a él, y a todos los que desean contribuir al mejoramiento de este mundo: “No es con tu empleo que marcas una diferencia en este planeta, ¡es con tu vocación!”.
Al igual que Francisco, muchos no saben la diferencia entre una profesión y una vocación.
El oficio, carrera, ocupación, empleo o profesión es lo que haces para ganar el sostén que te permite mantenerte a ti y a tu familia.
En cambio, tu vocación es el llamado con el que naciste. Dicho de otra manera, es la misión que viniste a cumplir en este planeta.
Por ejemplo, quizás te ganas la vida como vendedora, pero tu don especial es hacer reír a los demás con tu sentido del humor. Entonces, expresar ese arte es tu verdadera vocación. Tal vez trabajas como cajera en un banco, pero tienes la gracia de escuchar y aconsejar a otros. Por lo tanto, practicar esa virtud es realmente tu vocación.
Independientemente de cuál sea tu profesión, el método más eficaz para descubrir tu misión es identificar todo lo que te hace sentir feliz, satisfecho y útil. Aquello que más gozo te dé siempre va a estar relacionado con tu vocación. Por eso, te recomiendo hacer una lista de tus actividades y cualidades favoritas, para que puedas incorporarlas a tu empleo y diario vivir. De esta forma siempre responderás a tu llamado.
Al final de tu vida serás recordado por tu vocación y no por tu profesión. Sin duda, Francisco no quiere dejar su huella en esta Tierra únicamente como un gran programador de computadoras que ganó mucho dinero. Estoy segura que desearía mucho más ser recordado como: “Francisco fue un gran ser humano que tenía la virtud de inspirar a otros y el arte de hacer sentir bien a todo el que le rodeaba”.
Para ejercer tu vocación y marcar una diferencia, no tienes que ir a la escuela ni obtener un título. Sólo tienes que reconocer lo que te hace especial y expresarlo. Si lo haces, ¡te garantizo que pondrás mucho más que “un granito de arena” para mejorar esta humanidad!
María Marín es autora, motivadora y conductora del programa radial ‘Tu vida es mi vida’, los domingos de 9:00 p.m a 11:00 p.m. en el 97.5 FM. Para más información, visite: http://www.mariamarin.com/.
gracias me sirvio mucho esta informacion
Maria, estoy desesperada, esto que escribiste sobre la vocacion me animo a contarte sobre mi. Yo soy una persona que no encuentra su vocacion, es mas, no encuentro ese algo que me llene totalmente, y me desespera. Soy una mujer de 29 años, muy linda, estoy casada, tengo 2 hijos hermosisimos, he trabajado desde que sali de la universidad y me ha ido muy bien, he sido muy apresiada en mi trabajo, me han promovido varias veces….en fin, todo muy bien, pero yo no logro realizarme, no encuentro ese algo que inspire, quisiera levantarme cada mañana y estar feliz porque voy a hacer algo que realmente me gusta, ahora no estoy trabajando porque acabo de tener a mi 2do bebe pero cuando vuelva a trabajar quisiera hacerlo en algo que realmente me guste hacer….quisiera que alguien me ayude, no se como encontrar ese algo….
hola, la vocacion, es lo que siempre te motivara en tu vida, y a mi parecer siempre va ofrecido a las demas personas. el que no encuentra su vocacion es falta de meditacion por que las respuesta que uno siempre busca en el exterior constantemente se encuentran en el fondo de tu ser!!