Novia maravilla
Dicen que no hay “novia fea”, pero una vez conocí a una que era espantosa, no por que se viera así el día de su boda, sino por causa del estrés. Los preparativos la convirtieron en una bruja que daba órdenes a diestra y siniestra.Tal fue el caso de la novia de “Nicky”, mi amigo de la infancia. Ella abusó de la idea de que el día de la boda era “su día”, y quería ser “la novia maravilla” pero se convirtió en “novia pesadilla”, así la llamamos jocosamente en el grupo de amigos.
Sus padres se vieron presionados a refinanciar la casa para costear el banquete. Mientras disfrutábamos de la elegante cena, antes de que empezara a tocar la banda, hasta la madrina comentó que los antojos de la novia fueron extravagantes.
A “Nicky” lo puso a dieta y ordenó a las damas que se pintaran el cabello de rojo ya que ese color iba bien con las rosas de la iglesia.
Entiendo la emoción de quien planea el día que marcará el inicio de una nueva etapa; sin embargo, el proceso de preparación de la celebración no debe convertirse en un evento que provoque sentimientos de frustración, y menos ¡estrés!
Es comprensible que una novia sienta ansiedad por todos los preparativos que una boda requiere: el traje, los zapatos, el peinado, la música, las flores, el fotógrafo, las invitaciones, ¡y mil cosas más! Por eso, de ahora en adelante, cuando empieces con los preparativos de un evento que puede causar ansiedad, como tu boda, un quinceañero o tu aniversario de plata, invierte tiempo en poner tu cuerpo, mente y espíritu en sintonía para que puedas relajarte y disfrutar del gran día.
Este mes de junio es el de las novias. Si eres una de ellas y quieres que tu boda sea especial, asegúrate de preparar lo más importante: ¡tu espíritu! Esto es lo que realmente te hará lucir resplandeciente en esa fecha y el resto de tu vida.
Cada mañana, camina por media hora hasta que sudes un poco. Después siéntate en un lugar donde encuentres paz y cierra los ojos por cinco minutos. Concéntrate en tu respiración; cuando inhales, imagina un rayo de luz blanca que entra por la parte superior de tu cabeza. Al exhalar piensa que toda preocupación y angustia se desprende de tu mente y sale de tu cuerpo.
Esta técnica oriental de meditación se la recomendé a la esposa de Nicky. Aunque no la aplicó para la preparación de su boda, luego la adoptó como un hábito diario que ha traído paz, armonía y felicidad a su vida. Y aunque fue una novia de pesadilla, ¡ahora es una mujer maravilla!
María Marín es motivadora, autora y columnista. Más consejos, visite: www.MariaMarin.com.Si desea conversar con ella, escuche su programa radial ‘Tu vida es mi vida’, los domingos a las 9:00 p.m. en 97.5 FM
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