¿Para qué quejarse?

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Sofía es mi mano derecha y, a pesar de ser una persona superpositiva, siempre llega a trabajar con una queja sobre Ray, el conserje del edificio donde se mudó hace tres meses.Desde entonces, Ray le prometió limpiarle por fuera las ventanas y cambiarle las llaves del agua en su cocina. Sin embargo, el famoso Ray ni aparecía y cuando ella le cuestionaba cuándo cumpliría su palabra, le respondía: “Regreso en un ratito, usted no se apure, no me tardo nadita”, ¡pero del tal Ray ni sus luces!

Tras escuchar todas las quejas de “Sofi” sobre el “ilustre” personaje le dije: “¿Sabías que la forma menos efectiva de hacer que alguien mejore su comportamiento y haga lo que quieres es quejándote?”.

“Es que, ¡si no me quejo no va a hacer nada!”, respondió.

“Hay dos formas más eficaces de lograr lo que quieres: díle lo qué te gusta de él y agradécele por las cosas buenas que ha hecho por ti”, le aconsejé.

Está comprobado que cuando aprecias a alguien y se lo manifiestas incrementas su autoestima y, como por arte de magia, el comportamiento de esa persona comienza a cambiar a tu favor.

Quizás, al igual que Sofía te quejas de alguien continuamente en tu vida, puede ser tu esposo, tus hijos, tu jefe o tu suegra.

Es desgastador, incluso tomaría mucho tiempo tratar de cambiar a alguien y al final lo único que consigues es alejar a las personas de ti.

En las relaciones humanas todos jugamos un papel fundamental al ser los cocreadores de la realidad. Tú eres responsable de la actitud que tomas y de cómo reaccionas. La próxima vez, antes de quejarte, mejor piensa en algún aspecto destacable de esa persona; por ejemplo, si tu esposo es desorganizado y olvidadizo, pero buen padre y trata bien a tu mamá, entonces agradécele esas cualidades.

Sofía reflexionó y me contó que habló con el conserje del edificio para agradecerle su ayuda al colgar un espejo, también por poner varios cuadros en la pared, además por las naranjas que una vez le regaló.

Días después de esta conversación, ella llegó muy contenta a la oficina porque, sin necesidad de quejarse, el famoso Ray no solamente lavó las ventanas y arregló su cocina, sino que lavó las alfombras.

Escuche el programa de radio ‘Tu vida es mi vida’ con María Marín, los domingos a las 10:00 p.m. en OYE! 97.5 FM. Tendrá la oportunidad de hablar directamente con la autora de esta columna.

Comments

  1. yo
    Abril 13th, 2007 | 16:20

    el propietario de pescados cedeira y don comilon en ferrol tiene a sus empleados trabajando 42 horas semanales asegurados 26 horas con nomina 632 euros y pagandote 500 euros te roba en horas y sueldo, y luego te engaña con palabreria para que firmes los papeles de la liquidacion y luego no te la paga.

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