¿Eres supersticiosa?
El otro día pasé la tarde con mi abuela Mercedes y nunca dejó de maravillarme. Su memoria es impecable y su buen humor la mantiene jovial a sus 94 años. Quien me vio pensaría que estoy loca, pues iba riendo sola por las historias que me contó en detalle, pero mis risas acabaron cuando recordé que estuvimos a punto de perderla hace unos 10 años.En ese momento me aferré a un anillo de oro y perla que me había obsequiado. En mi desesperación, le rogué a Dios que si la salvaba, no me quitaría más ese anillo. Abuela Mercedes se recuperó y está muy bien. Por muchos años no me quité el anillo que se había convertido en una especie de amuleto. Si no pegaba con lo que llevaba puesto, lo llevaba sujetado con un gancho en el sostén, cerca del corazón. (más…)
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