Los tesoros de tu vida

Escúchelo

En una de mis entrevistas en la radio llamó una persona que necesitaba un consejo porque, según ella, su vida era un caos. Se quejó de todas sus limitaciones: “A mi edad no tengo estabilidad financiera, tengo sobrepeso y mi vida sentimental es un desastre”.

Creo que esperaba que sintiera lástima por ella, pero la sorprendí con esta pregunta: “¿Reconoces lo acaudalada que eres?”. Permaneció en silencio por unos segundos y, titubeando, dijo: “¿Acaudalada yo?, ¿está bromeando?”.

Le respondí: “Esta noche dormirás en una cama cómoda, hoy te llenaste la panza por lo menos tres veces, tienes una hermosa hija, auto, trabajo, piernas, ojos y estás saludable”.

Además agregué: “¿Sabes cuántas personas en este mundo desearían tener lo que tú posees? Si no te has dado cuenta de toda esa abundancia en tu vida, entonces con mucho respeto te digo que ¡eres una malagradecida!”.

Muchas personas, igual que ella, no valoran los auténticos tesoros que tienen porque prestan más atención a sus limitaciones y restricciones que a sus bendiciones. Pasan por alto aquellas cosas simples que nos da la vida, que son trascendentes y que sólo apreciamos cuando las perdemos.

Pregúntale a un ciego si agradecería ver el simple vuelo de una mariposa, a un sordo si apreciaría escuchar el sonido de la lluvia, o a un discapacitado si quisiera patinar en hielo aunque fuera sólo una vez.

Existe una regla espiritual que dice: “Mientras más agradecido estés por lo que tienes, más riqueza llegará a tu vida”, entonces: ¿Cómo crees que el universo te va a dar más cuando no aprecias toda la riqueza que ya tienes?

“Dar gracias” es una poderosa herramienta para atraer riquezas a tu vida, pero no necesariamente fortunas depositadas en cuentas bancarias, sino la magia que se genera cuando admites lo que tienes y que muchas veces no es algo tangible, sino “algo que no tiene precio”, como dice un eslogan publicitario.

Para poner en marcha esta ley espiritual, crea tu Cuaderno de gratitud. Haz lo siguiente: compra una linda libreta y todas las noches, antes de acostarte, escribe en ella cinco cosas por las cuales quedaste agradecida ese día.

Yo tengo uno de éstos cuadernos y hay días en que doy gracias por tener un esposo que me apoya, por el abrazo que me dio mi padre, por mi computadora y un bonito atardecer… y cuando estoy cansada y no sé qué poner, entonces doy gracias por lo básico, que es mi salud, mi casa y poder vivir un día más.

Entonces a mi radioescucha le sugerí que aprendiera a apreciar las abundancias simples que posee y le aseguré que si utiliza su Cuaderno de gratitud, la próxima vez que alguien le pregunte si reconoce lo acaudalada que es… sin pensarlo y con una enorme sonrisa dará un rotundo: “¡Sí!”.

Visite el website de María Marín: www.MariaMarin.com.

No comments yet. Be the first.

Leave a reply