‘Mi hija salió del clóset’
Conocí a una dama, llamémosla Carmen, quien siempre mantuvo una relación estrecha con su hija de 16 años, pero hace poco la joven le dijo que debía confesarle algo muy serio. Ante esto, ella rápidamente le preguntó: “¿Estás embarazada?, ¿hiciste algo ilegal?, ¿estás en drogas?”.La joven, cabizbaja, respondió: “Soy gay”. Carmen no podía creerlo y dijo en llanto: “¡Esta niña se volvió loca! Diosito, ¿qué fue lo que hice para merecer este castigo?… ¡Que dirá la gente!”.
Carmen me confesó que hubiera preferido que su hija fuera una soltera embarazada en lugar de lesbiana y agregó: “Mi hija es una estudiante ejemplar, tiene buenas calificaciones, es deportista y muy bonita, pensé que era una chica normal”.
En este caso, al igual que muchos, creen que los homosexuales no son normales; sin embargo, hace más de 25 años los médicos definen la homosexualidad como un estilo de vida. De hecho, existen grupos de apoyo para padres que enfrentan este tipo de situaciones, uno de ellos es Padres y Amigos de Lesbianas y Gays (PFLAG).
Lógicamente, la reacción inicial de muchos padres es la negación, experimentan rabia y rechazan al o la joven, mientras que algunos, como Carmen, piensan que es un castigo de Dios. Estos padres no se dan cuenta que el momento en que su hijo sale del clóset es cuando más se le debe brindar apoyo y comprensión. Es entonces cuando su estabilidad emocional es más frágil.
Los adolescentes gay son tres veces más propensos al suicido y tienen más posibilidades de ver-se envueltos en problemas de alcohol, drogas y otros vicios.
Le pregunté a Carmen qué era lo que más le dolía de esta situación y entristecida me respondió: “Me duele pensar que mi hija nunca será madre y tampoco podrá disfrutar de una familia. Siento como si hubiera perdido a mi hija y no sé si pueda seguir queriéndola igual”.
Por eso, para hacerla reflexionar, dije: “El que tu hija sea gay, ¿acaso ha cambiado sus sentimientos, su corazón, sus metas, sus talentos o su amor por ti?”
Respondió: “Ella sigue siendo la misma”. Entonces: “¿Por qué vas a cambiar el amor que sientes por ella?”, le pregunté. “El principal apo-yo que estos jóvenes necesitan es el de sus padres, si no lo haces, afectarás letalmente su autoestima.
Los expertos dicen que si tienes sospechas de que tu hijo es gay, debes tomar la iniciativa y entablar una conversación abierta con él.
Le comenté a Carmen que el dolor más inmenso que puede experimentar un niño es sentirse rechazado por su madre, y si ella no apoya a su hija, entonces ¿se podría perdonar algún día si su hija se sintió orillada al suicidio?… Eso sí sería un dolor permanente e imperdonable.
La comunicación es la clave para ayudar a tus hijos, ¡acércate a ellos!
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En referente al tema de la sexualidad es verdad que uno no deja de amar a la persona por su preferencia, pero en mi caso yo era la amante de este hombre que me confeso luego que era bi sexual, que su matrimonio era para mantener un estatus social pero vivia con diferentes pareja. Me confeso esto luego de un año de relacion y nos alejamos como amigos pero el dolor es muy grande
Hola mi nombre es Margarita y mi pareja se llama Maria,ella es mama de tres varones que haora tienen 20,19,18 anos, el de 19 anos siempre tuvo carasteristicas femeninas de lo cual nos lo confirmo el en una platica de sexo que tuvimos cuando el empezo a creser. Lo que me preocupa es que mi pareja se siente culpable por que pienza que cuando el desida tener su pareja la familia de ella la culpara ya que ella desidio dejar a el papa de sus hijos y desidio estar conmigo. Que podria hacer yo para confortar a mi pareja y no se sienta culpable?