Novia de pesadilla
Quise relajarme mirando un programa de novias y me acordé de los preparativos de mi último casamiento, muy diferente a lo que este especial mostraba.
Enseñaron a una chica para la que el día de la boda es “su” día y que tenía que ser una princesa.
Pretendía que sus padres refinanciaran la casa para costear el banquete de sus sueños, puso al novio a dieta y hasta exigió que sus damas se tiñeran el cabello del mismo color.
Hay veces que una celebración de amor se convierte en una pesadilla y llega a provocar sentimientos de furia, frustración y deuda.
La boda promedio en EU ronda los 20 mil dólares. Mi abuela me cuenta que antes se usaba lo que se tenía a la mano: la buena cocina de la tía, el caserón del padrino y la habilidad de coser de la mamá.
Actualmente, con las coordinadoras de boda, decorador y vestido de diseñador, seguro que esta cifra se queda corta.
Algunas novias se empeñan en que ese día sea perfecto. Se vuelven tiranas antojadas que no escuchan razón. El gran día las sonrisas del séquito son escasas y el padre sólo piensa que tiene que retrasar su jubilación.
Comprendo la euforia de quien se compromete y comienza a planificar lo que marcará el inicio de una vida junto a su enamorado. Es una gran emoción, salpicada de nervios, pero procura ser cortés y razona cuando algo no se pueda hacer como soñaste, tal vez haya una mejor opción.
Trata de no divulgar cada trámite o tropiezo de la coordinación, aburrirás si sólo hablas de tu boda. Deja un poco de misterio para ese día.
No te encapriches con una celebración fuera de tu alcance. Si los padres son lo suficiente generosos para pagar la fiesta o una porción, bienvenidos, pero no cuentes con dinero de otros para hacer tu gran fiesta. Tampoco solicites donaciones ni pretendas que los invitados paguen por las bebidas.
¿Sale muy caro una cena servida a la mesa? Opta por una recepción de brunch un domingo. No comprometas tu futuro financiero sólo porque la prima Fulanita hizo tremendo fiestón y no te puedes quedar atrás.
¿De qué vale una gran boda para regresar de la luna de miel a vivir en una choza?
Mi primer casamiento tomó un año de preparación y fui una novia de horror; éste acabó en un divorcio. Sin embargo, en mi segundo matrimonio preparé la boda en dos semanas y luego de nueve años continúo felizmente casada.
Si estás a merced de una novia de pesadilla y pide algo irrazonable, di no y sé firme, no tengas miedo de contrariarla. Tú accediste a ser testigo formal de su matrimonio, no a ser la esclava de sus caprichos.
Totalmente de acuerdo; a veces la preparación puede volverse una pesadilla digna de la mejor película de Hitchcok
tienes razon , en ves de ser una pesadilla la boda puede ser un acontecimiento espectacular, porque puedes darte el lujo que quieras sin gastar mucho.
ademas nunca tendras contenta a la gente. y si te sentiras bien contigo misma, no gastar mas de lo que tienes.