Centro de ancianos latinos en LA peligra por falta de fondos

Centro para la tercera edad Club Oro pide ayuda por la falta de fondos de su operación

Foto: Ciro Cesar/La Opinión
PUBLICADO: EST Dec 12, 2013 12:01 am EST

María Willis y Enrique Vázquez se sonríen uno al otro, se sientan pegaditos y cuando se miran a los ojos parecen simplemente un par de adolescentes enamorados.

Dejaron atrás la soledad y la nostalgia en la que vivían cada uno por su lado, cuando se conocieron en el Club de Oro, un centro que tiene la particularidad de recibir a ancianos latinos pobres, sin papeles, y que no tienen un plan de cobertura médica.

"Cuando la saqué a bailar y tuve ese contacto con ella, me gustó", cuenta con una sonrisa pícara, Enrique, un inmigrante mexicano de 71 años.

"Yo viví solo por doce años", dice. Así que cuando se encontró con María, se enamoró y su vida cambió.

"Ha sido maravilloso. Es como habernos sacado la lotería", comenta María, la feliz novia, una imigrante guatemalteca de 66 años.

Esta pareja no sólo encontró el amor en el Club de Oro sino que se mantiene en forma con las clases de zumba y yoga que les imparten.

También se entretienen jugando a la lotería y al bingo, bailan y hacen viajes a los museos y otros sitios de recreo.

Pero ese renacimiento en sus vidas, que experimentan no sólo ellos sino entre 150 y 200 ancianos latinos que asisten al Club de Oro, está a un paso de perderse por falta de patrocinadores y financiamiento.

"Hemos funcionado porque estoy poniendo de mi bolsa, pero no sé cuánto más lo podré sostener", dice la fundadora del Club, Patricia Guerrero.

Los ancianos llegan tres veces a la semana. "Les damos lunch, y durante la mañana tienen té, café, bocadillos saludables", explica la nutricionista María Gradas.

"La salud de nuestros ancianos latinos está muy deteriorada porque vienen de trabajar años en fábricas, y comían lo que fuera por estar ocupados ganando dinero. Muchos de ellos tienen al mismo tiempo diabetes, presión alta, colesterol, artritis", comenta.

Pero dice satisfecha que con las clases de nutrición, la zumba y el yoga, muchos de ellos han perdido peso y mejorado su calidad de vida.

José Ricardo Carias, un inmigrante de El Salvador de 71 años recorre 15 millas desde El Monte para venir al Club de Oro en el Este de Los Ángeles. "He perdido 20 libras con la zumba, y me ha ayudado a controlar la diabetes y la presión alta", dice contento.

Mejor aún, comenta que ya no se siente solo sino en familia porque convive con personas de la misma edad.

Lourdes Mayorquin de 64 años confía que se tomaba 30 pastillas al día y se ponía cuatro inyecciones de insulina. "Ahora solo me pongo una inyección, me tomo una vitamina, y una aspirina. Con las clases de zumba y yoga he perdido 80 libras".

Muchos centros para ancianos viven una situación crítica debido a los recortes a los fondos del Gobierno pero para el Club de Oro, las cosas son peores porque no cobran cuotas a los ancianos y tampoco reciben financiamiento oficial.

Patricia Guerrero ha batallado mucho por mantenerlo abierto. "Pedimos a la comunidad que no se olviden de los ancianos y sus necesidades. Necesitamos financiamiento para pagar a los maestros, la comida. Hay otros centros para ancianos pero son muy fríos. Aquí hablamos su idioma y entendemos su cultura. Encuentran compañerismo y mejoran su salud", dice mientras al fondo los asistentes bailan y ríen.

Para hacer donaciones:

 Llame al 1-800-441-1733

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