Mujer no es deportada luego de acusación de robo
Mujer acusada de robar en Kmart es liberada y se reúne con su familia
Molina dijo que no se había dado cuenta de que su hija de tres años había colocado los diferentes artículos, pero el personal de seguridad de la tienda decidió llamar a la policía.
Fue arrestada por agentes del LAPD adscritos a la División de la Calle 77 al considerar que el monto de los productos era superior a los 100 dólares, según el reporte policíaco.
A través del programa Comunidades Seguras, la mujer de origen salvadoreño fue turnada a la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), donde encontraron que Molina tenía una orden de deportación por lo cual programaron su expulsión del país para el lunes 29 de abril.
Pero al darse a conocer ayer el caso a través de la organización CHIRLA, diversos medios de comunicación se pusieron en contacto con ICE para saber qué pasaría con ella.
Ayer mismo ICE informó que en tanto el caso se sometía a una revisión adicional, Molina sería dejada en libertad del centro de detención en Santa Ana, donde por la tarde la esperaban su esposo Óscar Linares y sus dos hijos.
La Opinión fue testigo ayer de la reunión familiar.
Virginia Kice, portavoz de ICE, explicó que el 11 de abril se pidió la retención de Molina luego de que, al ser arrestada por autoridades municipales, se revisaron sus huellas digitales y se descubrió que tenía una orden de deportación emitida por una corte de inmigración en el 2005.
Molina tenía un proceso pendiente en Oregon, pero al no acudir a las audiencias el juez de inmigración decidió deportarla, indicó Kice.
Cuando un oficial de ICE le informó que su esposa sería liberada, Óscar Linares se mostró feliz y aliviado.
"Estoy muy emocionado por todo lo que Dios ha hecho, y esto es gracias también al esfuerzo de los medios de comunicación que se unieron a esta causa", comentó.
Si su esposa hubiera sido deportada, consideró, el mundo se le hubiera venido abajo por la separación familiar.
"No tenemos nada allá, ella no hubiera sabido ni a donde llegar ni nada, hubiera sido algo terrible, porque los chiquillos aquí y ella allá sola, iba a ser una desastre, la ruina total para familia", dijo Linares.
Respecto a la detención en la tienda, el hombre aseguró que su esposa ha estado deprimida en los últimos días debido a una enfermedad y que se le olvidan algunas cosas, por ello no se dio cuenta que llevaba cosas abajo del carrito de compras que no había pagado.
"Eso fue un error que lo tomaron como robo, pero nosotros somos cristianos", comentó.
"Nos desconcierta que ICE no utilice la discreción para deportar o permitir que inmigrantes indocumentados puedan seguir viviendo junto a sus familias, especialmente si no han cometido una falta grave", dijo por su parte Jorge Mario Cabrera, vocero de CHIRLA.
Tres lecciones se pueden aprender de este caso, opinó Cabrera:
1. Cuidar a los niños cuando los lleve a una tienda para evitar situaciones vergonzosas.
2.- En este momento todos los inmigrantes están bajo la lupa, por lo tanto deben evitar situaciones que los puedan poner a riesgo de una deportación.
3.- Si usted tiene una cita con un juez de inmigración, no falte. Especialmente si usted tiene familiares, hijos ciudadanos, casa, trabajo, o un negocio, usted puede pedirle al juez discreción y quizá pueda ser permitido quedarse en el país.
















