Se cumplen cuatro décadas sin el genio de Picasso
MADRID, España.— Exposiciones para seguir investigando su producción, libros sobre su figura y su influencia en el arte del siglo XX, su presencia en las ferias de arte y los récords de ventas de sus obras hacen que, después de cuarenta años de su muerte, Picasso siga siendo protagonista del mundo de la cultura.
Con más libros escritos sobre él que Rembrandt o Rafael, el artista nacido en Málaga en 1881 falleció el ocho de abril de 1973 en su villa de Notre-Dame-Vie, en Mougins (Francia). Antes había revolucionado y marcado un nuevo rumbo en el arte al pintar en 1907 Las Señoritas de Avignon, hito y punto de referencia para el desarrollo de las vanguardias artísticas posteriores.
La muerte del español más universal produjo consternación en todo el mundo al significar la desaparición de uno de los grandes genios de la pintura. La crítica extranjera más solvente consideraba a Picasso como el mayor artista del siglo XX, como el primer nombre de todas las artes en esta centuria.
Picasso murió un domingo, en un momento en el que en España los lunes no se publicaban periódicos, a excepción de La Hoja del Lunes que, en su portada y en una noticia de la Agencia Efe, informaba del fallecimiento del pintor "que estaba preparando una nueva exposición de sus obras" en el pueblo de Avignon.
Según se afirmaba, el genio español había vivido durante sus últimos años virtualmente recluido en Mougins y recibía muy pocas visitas en su villa de Notre-Dame-Vie, de la que no le gustaba salir hasta el punto de que no asistió a la celebración de su 90 cumpleaños.
"Soy un ermitaño a la fuerza", confesaba el artista que vivía "prácticamente en una cárcel. Pocas restricciones son más crueles que la celebridad".
Su familia y amigos informaron al mundo de que el pintor había fallecido de un ataque al corazón y que su capilla ardiente había sido instalada en su vivienda, donde le velaban su esposa Jacqueline y sus allegados.
Los diarios alemanes consideraban al malagueño "el mayor genio de nuestro siglo" y titulaban "Un volcán se ha apagado", mientras que para los comentaristas con Picasso se iba el último superviviente de la generación de los grandes vigías del arte.
La prensa británica se expresaba en términos similares al despedir "al último hombre del Renacimiento", cuya fama equivalía a la de Miguel Ángel. The Times presentaba a Picasso como el artista que más dramáticamente había luchado contra el pasado: "El arte del renacimiento era admitido como absoluto, y el español lo rompió".
La noticia del fallecimiento desplazó otras informaciones en EEUU, donde el New York Times escribía: "No podemos hacernos a la idea de que ha desaparecido para siempre".
















