Elecciones en Los Ángeles: Distrito 1, corazón centroamericano de LA
El distrito que comprende los vecindarios de Westlake, Pico-Union, Echo Park, Highland Park, Elysian Park y Lincoln Heights tiene problemas de criminalidad y desempleo
No existe otro espacio en el mundo donde radiquen tantos originarios de los siete países que integran la región centroamericana (El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Belice y Panamá) como el área alrededor de MacArthur Park, dentro del Distrito 1 de Los Ángeles.
“Basta con que estés aquí unos minutos para darte cuenta de eso”, dice Salvador Sanabria, director de El Rescate, grupo que en 1999 enterró una cápsula del tiempo en la calle Park View con fotografías, notas periodísticas y diversos artículos referentes a la vida de esa comunidad. Ésta se abrirá en el año 2099.
También en esa zona concluirán este mes los trabajos de construcción de la Plaza Francisco Morazán, dedicada a la unión de centroamericanos que promovió el político y militar hondureño. “El sueño de Morazán se hizo realidad en Los Ángeles”, comenta Sanabria soltando una carcajada.
Hoy se afinan detalles del Corredor Salvadoreño y se habla de la conformación de un distrito cultural, pero hace unos años las conversaciones más comunes ahí eran sobre asesinatos, robos, venta de droga y abuso policiaco. “Antes el crimen eran tan horrible”, cuenta la activista Sandra Romero.
A finales de la década de 1990, a Romero se le ocurrió pedir estadísticas de arrestos dentro del parque MacArthur para seguir la actividad criminal y las acciones de la Policía. Entonces se enteró que sólo en 1998 hubo 600 detenciones por distintos motivos. Siete años después, ya implementado un estricto programa de vigilancia, volvió a solicitar el reporte policiaco y se topó con una sorpresa.
“Me dijeron que había bajado a cero, que no hubo arrestos ese año. Hicieron un gran trabajo el jefe [de la Policía de Los Ángeles, Bill] Bratton y el concejal [Ed] Reyes, que pusieron cámaras de video y señalamientos en los alrededores del parque”, comentó Romero, quien hasta hace poco administró uno de los restaurantes más famosos del lugar, Mama’s Hot Tamales.
Pero la comarca centroamericana es apenas la parte sur del Distrito 1 de Los Ángeles, que corre hacia el norte a lo largo de la carretera 110, abarcando el estadio de los Dodgers, en Elysian Park, y más arriba se extiende por parte de Echo Park, Highland Park, Mount Washington, Lincoln Heights y otros barrios.
Con una extensión de 13.5 millas cuadradas, es la tercera jurisdicción más pequeña del municipio y la única que no colinda con una ciudad independiente. Es también el segundo distrito más latino (posición que comparte con el 6, del Valle de San Fernando), siendo el 70.5% de su población de esa etnia.
La mitad del padrón electoral en la región es hispano. De las ocho curules del Cabildo de Los Ángeles en juego en la votación del 5 de marzo, sólo el Distrito 1 tiene asegurado un representante hispano, ya sea el jefe de personal de la oficina del concejal Ed Reyes, José Gardea, el empresario Jesús Rosas o el ex legislador estatal Gil Cedillo.
Quien sea elegido recibirá varios retos y proyectos inconclusos: vialidades en pésimas condiciones, negocios pequeños que no pueden salir del bache económico, un barrio (Pico-Union) que podría verse afectado por los miles de fanáticos que visiten el estadio de futbol americano que se edificará en el centro, el desarrollo del Río de Los Ángeles y tener en su territorio a tres de las pandillas más temidas de la ciudad: The Avenues, Calle 18 (M18) y Mara Salvatrucha (MS-13).
“Tenemos muchos pendientes en este distrito, pero los principales son el desempleo y la inseguridad. Han bajado los homicidios, pero subieron los robos”, dice Tomás Campos, residente de Pico-Union.
El último caído en ese vecindario fue Dennis Cubas-Lopez, de 24 años, quien fue baleado cerca de la esquina de las calles 18 y Toberman la tarde del 30 de diciembre. “¿De dónde eres?”, le preguntaron pandilleros rivales y luego abrieron fuego a mansalva. La víctima murió en el hospital.
La estación policiaca Rampart, que patrulla la zona, reporta 15 homicidios desde octubre de 2012.
















