Concejo no detiene tienda de Wal-Mart en Chinatown
Opositores dicen que la llegada de la tienda a la zona afectará negativamente a los negocios pequeños
Foto: Ciro Cesar / La Opinión
A pesar de que la famosa cadena de tiendas ya tiene las licencias para edificar una versión reducida de su supermercado en el corazón de Chinatown, grupos sindicales, activistas y el concejal Ed Reyes, siguen tratando de cancelar el polémico proyecto.
Afirman que esa sucursal de Wal-Mart afectaría a los pequeños comercios que han estado ahí por más de 70 años, que sólo crearía empleos mal pagados, que generaría más tráfico y que dañaría la imagen del barrio, pero los votos que hoy emitieron los concejales llegaron tarde.
Según la Procuraduría Municipal, sólo se pararía la obra si se detectan irregularidades en el otorgamiento de las licencias, un análisis que ya se realiza a petición de los detractores. No hay más opciones porque la cadena obtuvo los permisos antes que el Cabildo votara contra la tienda en marzo.
Además, un juez negó en septiembre detener la construcción, algo que comenzó desde julio, hasta que el caso sea escuchado, ampliando las posibilidades de su apertura el año próximo.
Voceros de Wal-Mart no respondieron inmediatamente la solicitud de un comentario sobre la votación de hoy en el Concejo de Los Ángeles.
“Los pequeños negocios han sido fundamentales para la supervivencia de Chinatown. Las grandes tiendas sólo se llevan las ganancias”, expresó Amy Cu, residente del área. “Esta tienda va a destruir la personalidad del barrio y traerá serios problemas de tráfico”, agregó.
El concejal Reyes citó que justo frente al lote donde estaría el negocio existe una preparatoria, lo cual no se habría considerado en la evaluación del proyecto. “Hay cientos de jóvenes en esa intersección en horas de mayor tráfico, es un problema de seguridad pública”, advirtió el funcionario.
“Chinatown es un lugar histórico y lo hacen único sus pequeños negocios, restaurantes e inmigrantes, tenemos que preservar eso”, añadió Reyes.
La larga pelea que han encabezado los sindicatos y Wal-Mart, acusado de ofrecer malas condiciones laborales y negar acceso a estos grupos, se trasladó hoy a la sala de reuniones del Concejo. “¿Quién es este negocio que le dice a Chinatown que no puede decidir lo que es mejor para su comunidad?”, reclamó María Elena Durazo, secretaria de la Federación de Sindicatos del condado de Los Ángeles.
Mientras tanto, quienes ya esperan ver un negocio importante en un lote que ha estado vacante por 20 años, negaron que Wal-Mart vaya a afectar la economía local.
Gary Toebben, presidente de la Cámara de Comercio del área de Los Ángeles, comentó que al aprobar una ordenanza que prohíbe los permisos de construcción para tiendas de 20,000 pies cuadrados o más en Chinatown representa un golpe para todas las empresas interesadas en abrir en esta ciudad.
“Pueden jalar la alfombra bajo sus pies”, advirtió a los concejales. “Este veto es para todos los negocios en Los Ángeles, no sólo para las grandes corporaciones”, recalcó Toebben.
















