Cocinar con zanahoria es nutritivo y económico
La zanahoria es una verdura versátil con alto valor nutritivo y muy accesible desde el punto de vista económico.
Sin embargo, no fue hasta el siglo 17 que apareció la popular variedad naranja en los Países Bajos, como una cruza de las zanahorias amarillas (cultivadas en Europa y la zona del Mediterráneo desde tiempos medievales), blancas (conocidas desde tiempos griegos y romanos) y hortalizas silvestres.
Debido a su textura y delicado gusto dulce, las zanahorias han sido utilizadas alrededor del mundo para crear todo tipo de platillos. En Irán, por ejemplo, se usan para acompañar el arroz cocido, en India para hacer dulces de verduras y en Occidente para pasteles y mermeladas.
Aunque su uso culinario es extremadamente sencillo, existen ciertas recomendaciones que deben seguirse a la hora de añadir zanahorias a sus platillos. Por ejemplo, la exposición al sol o temperaturas elevadas de las raíces puede generar notas amargas, mismas que se eliminan pelando perfectamente la fina capa exterior que las recubre.
Las raíces crudas pueden agregarse a ensaladas o mezclas vegetales, aderezadas con jugos cítricos o vinagretas. Pero la mejor forma de apreciar el dulzor de las zanahorias es cociendo las piezas para liberar sus azúcares naturales.
Una de las grandes razones de su popularidad en la dieta es su valor nutrimental y es que -al tratarse de un órgano subterráneo en el que las plantas almacenan grandes cantidades de agua, almidón, azúcares y minerales- estas hortalizas representan una excelente fuente de compuestos benéficos para el organismo.
Antes de incorporar el aroma y sabor de zanahorias a sopas, jugos, estofados, salteados y pasteles es importantísimo lavar y desinfectar perfectamente cada una de las piezas, debido a que guardan contaminantes por su desarrollo bajo tierra.
Durante la compra
-Adquiérelas pesadas y libres de manchas oscuras.
-Evita piezas de apariencia reseca, agrietadas, con manchas verdes en el extremo superior o reblandecidas.
Zanahorias glaseadas
8 zanahorias grandes
2 tazas de agua mineral
8 cucharadas de azúcar
4 cucharadas de mantequilla
Sal y pimienta
Perejil picado
Tiempo aproximado de preparación:
45 minutos
Preparación:
Pelar las zanahorias, cortar en mitades y tornear con la forma deseada.
Colocar las zanahorias en una sartén profunda y cubrir con agua mineral fría.
Agregar azúcar, mantequilla, sal y pimienta.
Rectificar sazón y espolvorear con perejil picado.
Receta: Libro "Larousse Gastronomique".
















