La terapia de masaje utiliza el tacto para manipular el tejido blando del cuerpo para aumentar la salud y el bienestar. Los beneficios de la terapia de masaje han sido reconocidos desde tiempos antiguos. Los antiguos griegos se referían a ello como "frotar." El masaje también fue utilizado por los antiguos egipcios, romanos, chinos, y los griegos y romanos siempre incluían un masaje como parte de su rutina diaria de ejercicio y rituales de baño. La terapia de masaje actual comenzó alrededor del siglo 19 en Suecia y se conoce como masaje sueco.
El masaje incluye la aplicación manual de presión y movimiento sobre los tejidos blandos del cuerpo- piel, tendones, ligamentos, y fascia (las membranas alrededor de los músculos). Se cree que el masaje incrementa la circulación de la sangre y flujo y linfa (líquido de los tejidos del cuerpo que fluye hacia la circulación). Ayuda al cuerpo a "sanarse solo" al promover el flujo de la sangre y linfa, estimula los nervios, condiciona la piel, y estira y relaja los músculos para mantener la elasticidad. El masaje también tiene un efecto psicológico positivo. Cuando estamos estresados nuestra respiración se vuelve más agitada y entrecortada, nuestro corazón trabaja más y la digestión disminuye. La terapia de masaje puede ayudar a aliviar la tensión, reducir el ritmo cardiaco y contrarrestar los efectos del estrés en el cuerpo.
La terapia de masaje puede ser benéfica para una variedad de condiciones de la salud, incluyendo:
• Alergias/asma
• Artritis
• Depresión
• Dolores de cabeza
• Insomnio
• Sinusitis
• TMJ (dolor de la mandíbula) y dolor facial
• Enfermedades digestivas
• Síndrome del Túnel Carpiano
• Problemas de la circulación
Las investigaciones recientes han demostrado que el masaje de embarazo puede disminuir el malestar matutino y puede hacer que el parto y la recuperación del posparto sean más fáciles. Pregúntele a su médico si la terapia de masaje podría beneficiar a su condición médica particular.