Sindicatos podrían definir alcaldía en Los Ángeles
Tanto Greuel como Garcetti se dividen el apoyo de los grupos sindicales
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"Cometieron un error", expresó con una sonrisa que parecía sanar las heridas del pasado con el Local 721 del sindicato SEIU.
Once años después el gremio se congregaba para gritar "¡Wendy! ¡Wendy!" y afirmar que ella siempre dialoga, tiene una "reputación" reparando calles y que resolverá todos los problemas de la ciudad.
En esa conferencia de prensa, Greuel no quiso comprometerse a cancelar los despidos en el Ayuntamiento, una amenaza constante desde hace unos años. Evadió la pregunta y se fue.
A nueve semanas de la segunda vuelta electoral, en la que Greuel enfrentará al concejal Eric Garcetti, no sólo se habla de los recursos humanos y económicos que los grupos gremiales traen a los dos, sino de cuál sería el impacto en los debates por la reforma de pensiones y sus contratos colectivos.
La contralora, por un lado, ha sumado los respaldos del comité político de la Federación de Sindicatos del Condado, el sindicato de empleados del Departamento de Agua y Energía (IBEW), las uniones de bomberos y policías de la ciudad, y el de otras 20 organizaciones.
Garcetti, por su parte, tiene al Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA), la Unión de Empleados de Servicios del Oeste (USWW), los Trabajadores de la Comunicación de América (CWA), la Asociación de Ingenieros y Arquitectos, y las uniones que representan a policías del puerto y el aeropuerto.
Ambos se han repartido casi todo el pastel sindical, aunque Greuel tiene la mejor parte.
"No sabremos qué efecto tendrá esto hasta que alguien se convierta en alcalde y demuestre de lo que es capaz", dijo Raphael Sonenshein, director del Instituto Edmund G. "Pat" Brown. "Ni las campañas, ni los candidatos han mostrado qué postura ellos tomarán en las negociaciones".
Después de la pasada elección primaria, en la cual terminó en cuarto lugar y fuera de la segunda ronda, la concejala Jan Perry advirtió que la estrecha relación que Greuel tiene con los sindicatos pondría a la ciudad en una situación vulnerable si ella es electa al cargo.
Antes de la votación, en el último debate, Perry le preguntó directamente lo que había conversado en 30 reuniones con el liderazgo del IBEW, que gastó cientos de miles de dólares en anuncios que la atacaron a ella y a Garcetti, acusándolos de despilfarro y la crisis fiscal.
"Hablamos de temas relacionados con el DWP [Departamento de Agua y Energía]", respondió entonces Greuel y aseguró que ella ha sido una voz "independiente" en el Ayuntamiento.
Además de las fuertes sumas de dinero que estas organizaciones gastan en sus candidatos favoritos, utilizan a su membrecía para promoverlos. "Les proporcionan a personas que tocan puerta por puerta y hacen contacto directo con los votantes", explicó Sonenshein.
Otra ventaja, subraya Antonio González, presidente del Proyecto de Registro y Educación de Votantes del Suroeste (SVREP), es que a través de los sindicatos Greuel, en particular, podría ganar más votos latinos, necesarios para vencer en la segunda vuelta.
Según una encuesta de salida, en la pasada elección primaria Garcetti se vio favorecido con el 48.4% del voto de esa etnia, mientras que la contralora sólo recibió el 23%.
Tener el respaldo de los grupos gremiales, sin embargo, no siempre se traduce en un triunfo. En 2005, el entonces alcalde James Hahn lo tenía (sólo la Federación de Sindicatos gastó 373,000 dólares en su campaña) y fue derrotado por Antonio Villaraigosa.
"Ciertamente es una gran ayuda, pero no garantiza que se ganará la elección", dijo Sonenshein.
















