Pinta tu recámara según la psicología del color
Pinta tu recámara para generar un cambio en tu vida.
Foto: MorgueFiles
- Azul: Está asociado con la calma y la paz. Brinda tranquilidad y productividad, por lo que es un excelente color para las empresas y permitiría a los trabajadores concentrarse adecuadamente y laborar mejor. Podría emplearse en una recámara si se combina con otro color ya que es demasiado oscuro para las paredes.
- Amarillo: Es un color que brinda calidez. Sin embargo, no debe ser empleado en las habitaciones infantiles ya que genera ganas de llorar en los niños. Asimismo, causa fatiga ocular. Sin embargo, es innegable que es un color alegre que ayuda a que los cuartos pequeños se vean más grandes de lo que realmente son.
- Rojo: Evoca emociones fuertes. No obstante, también genera apetito, por eso varios restaurantes lo emplean para enviar el mensaje subliminal de hambre y que sus clientes consuman más. No debe ser usado en las paredes de las habitaciones porque, al ser un color brillante, distrae y no ayuda al descanso. Pero podría ser parte de la decoración para llamar al amor y a la pasión, pero en cantidades adecuadas.
- Verde: Es un color perfecto para las habitaciones, ya que mezcla las propiedades del amarillo (calidez) y del azul (tranquilidad), así que apacigua lo negativo de ambos tonos. Evoca al dinero, a la naturaleza y a la salud. Pintar las recámaras de varios tonos de verde, que combinen, puede ser bastante positivo.
- Morado (lila): Es un color que llama al éxito. También se conoce como el color de la realeza.
- Rosado: Es el color más empleado en las habitaciones de niñas. Es un color claro, por lo que ayuda a dar sensación de espacio adecuado. Produce calma.
- Naranja: Produce sensaciones de alegría y entusiasmo en mayor intensidad que el amarillo. Es un lindo color pero al ser muy brillante, puede boicotear el sueño y el descanso.




















