Brown tiene hasta la medianoche para firmar nuevas legislaciones
Miembros de diferentes grupos de derechos de los inmigrantes y trabajadores se reunieron para urgir al gobernador de California Jerry Brown que firme la Ley de Confianza y el proyecto de ley de los derechos de los trabajadores domésticos
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión
Desde antes del mediodía de ayer, representantes de grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes y trabajadores, líderes políticos y religiosos, se dieron cita en el Parque MacArthur para expresar su interés de que ambas leyes sean aprobadas antes de su fecha tope, a la medianoche de hoy.
La Ley de los Derechos de los Trabajadores Domésticos (AB 889) extendería los derechos de este tipo de trabajadores, tales como pago de horas extras, derecho a períodos de descanso y de comida.
El Acta de Confianza (AB 1081) permitiría que las personas indocumentadas sin historial policial no sean deportadas si son arrestadas por delitos tales como vender alimentos en la calle u otro tipo de actividad que no sea considerada peligrosa .
"Ha sido una lucha interesante el tratar de convencer a mis colegas y, con mayor importancia, al gobernador, para que apoyen estas legislaciones", dijo Tom Ammiano, autor de ambos proyectos de ley. "Ambas legislaciones están relacionadas con los derechos humanos y la justicia".
Añadió Ammiano que solo restaban horas para que el gobernador firmara o vetara ambos proyectos de ley. Añadió que era necesario que lo hiciera ya que el hecho de ser indocumentados los pone en riesgo de ser deportados solo por vender tamales en las calles. También comparó la situación de los indocumentados con la vivida por los antiguos esclavos o los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.
El alcalde Antonio Villarraigosa también estuvo presente para demostrar su apoyo a la firma de las dos legislaciones. Villarraigosa señaló que el inmigrante merece ser tratado con respeto y dignidad. Destacó su confianza de que California siga otro camino, especialmente hacia una reforma migratoria y demostrar que en este estado se pueden respetar los derechos humanos de todos.
"En estos momentos, en California, deberíamos decir que no somos Arizona, que no somos Alabama, que somos un estado que entiende muy bien que los inmigrantes han contribuido mucho a este país", añadió.
"Yo entiendo muy bien que tengo un papel, que tengo una responsabilidad de luchar por ustedes, por nuestra gente que viene aquí, que sacrifican y quieren ser parte de este gran país estadounidense".
También estuvieron presentes los integrantes del Autobús de los Indocumentados (Undocubus), quienes viajaron desde Arizona para mostrar su apoyo a los californianos y manifestarles que no cesen la lucha para evitar que California siga el ejemplo de Arizona.
"Los padres deberíamos pensar en nuestro futuro que son los hijos. Salgan, no tengan miedo de protestar por sus derechos y únanse a sus comunidades, que con la unidad si se puede", dijo María Cruz Ramírez, una de las participantes del autobús. Ramírez fue una de las 10 arrestadas durante la protesta que se llevó cabo en Charlotte, Carolina del Norte, durante la celebración de la Convención Demócrata. Dos de sus hijos fueron arrestados por los oficiales del sheriff Joe Arpaio durante una protesta en Arizona.
Durante el evento, que se extendió hasta mediados de la tarde, los organizadores pidieron a los presentes que usaran sus celulares y llamaran a Brown para exigirle por la firma de los dos proyectos de ley. Sin embargo, hasta la hora en que culminó la jornada, el gobernador Brown aún no había ratificado ambas legislaciones.
"Debemos tener mucha esperanza y si el gobernador no las firma, deberíamos volvernos más fuertes y no darnos por vencidos hasta que se haga justicia", dijo Ammiano, quien añadió que la lucha debe ser sostenible.
















