No en la Proposición 32
No es una manera seria de reducir el dinero en la política
La Proposición 32 en la boleta electoral de California se presenta como una reforma al sistema de financiación de campañas para, supuestamente, reducir la influencia del dinero de intereses especiales en política.
El problema es que la solución que presenta es parcial, desbalanceada y diseñada para favorecer a las corporaciones y desfavorecer a los sindicatos.
Un ejemplo de ello: la iniciativa prohibiría a las corporaciones y sindicatos las contribuciones directas a candidatos y, sin embargo, exime a las compañías de responsabilidad limitada (LLC por siglas en inglés) y a los fideicomisos comerciales. Otro ejemplo, la iniciativa también prohíbe usar las deducciones a cheques de nómina de empleados para dar contribuciones políticas. Esto supuestamente incluye a sindicatos y corporaciones. Pero ¿qué tan común es la deducción corporativa de fondos para uso en campañas políticas? Poco o nada. Sin embargo, es el principal método de obtención de fondos de los sindicatos, que deben obtener permiso escrito de los miembros al momento que pasan a formar parte del mismo para la deducción de dichos fondos.
La prohibición tampoco afectaría los donativos a los llamados Super PACs o comités especiales, que tras recientes decisiones de la Corte Suprema, pueden recibir cantidades ilimitadas de dinero de corporaciones o sindicatos y en el caso de algunos de estos comités, sin que estos deban revelar su fuente. Hasta ahora, la mayor parte de los fondos para estos PACs provienen del mundo corporativo y financiero.
Un dato sobre la iniciativa es que la mayoría de los donantes a la campaña que la impulsan son grandes empresarios, financistas y administradores de fondos de inversión, que difícilmente apoyarán algo que los deje en desventaja. Los sindicatos están proporcionando la mayoría de los fondos en contra.
No hay duda de que hay que reducir la influencia del dinero en la política, pero esta iniciativa no es ni siquiera la cuota inicial de una reforma seria.
Vote No en la Proposición 32
El problema es que la solución que presenta es parcial, desbalanceada y diseñada para favorecer a las corporaciones y desfavorecer a los sindicatos.
Un ejemplo de ello: la iniciativa prohibiría a las corporaciones y sindicatos las contribuciones directas a candidatos y, sin embargo, exime a las compañías de responsabilidad limitada (LLC por siglas en inglés) y a los fideicomisos comerciales. Otro ejemplo, la iniciativa también prohíbe usar las deducciones a cheques de nómina de empleados para dar contribuciones políticas. Esto supuestamente incluye a sindicatos y corporaciones. Pero ¿qué tan común es la deducción corporativa de fondos para uso en campañas políticas? Poco o nada. Sin embargo, es el principal método de obtención de fondos de los sindicatos, que deben obtener permiso escrito de los miembros al momento que pasan a formar parte del mismo para la deducción de dichos fondos.
La prohibición tampoco afectaría los donativos a los llamados Super PACs o comités especiales, que tras recientes decisiones de la Corte Suprema, pueden recibir cantidades ilimitadas de dinero de corporaciones o sindicatos y en el caso de algunos de estos comités, sin que estos deban revelar su fuente. Hasta ahora, la mayor parte de los fondos para estos PACs provienen del mundo corporativo y financiero.
Un dato sobre la iniciativa es que la mayoría de los donantes a la campaña que la impulsan son grandes empresarios, financistas y administradores de fondos de inversión, que difícilmente apoyarán algo que los deje en desventaja. Los sindicatos están proporcionando la mayoría de los fondos en contra.
No hay duda de que hay que reducir la influencia del dinero en la política, pero esta iniciativa no es ni siquiera la cuota inicial de una reforma seria.
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