Emanciparse o seguir bajo el amparo del sistema

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Karla Padilla monta un rompecabezas junto a Esther Celaya, quien se ha hecho cargo de la joven desde hace años.

Karla Padilla monta un rompecabezas junto a Esther Celaya, quien se ha hecho cargo de la joven desde hace años.

La joven quiere estudiar zoología y ya se matriculó en colegio.

La joven quiere estudiar zoología y ya se matriculó en colegio.

Foto: Aurelia Ventura / La Opinión
PUBLICADO: Jun, 19, 2012 12:00 am EST Jun 19, 2012 12:00 am EST print article
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Cada mes, unos cien adolescentes en el sistema de cuidado de crianza del condado de Los Ángeles cumplen la mayoría de edad. Desde el pasado 1 de enero, estos "adultos" de 18 años tienen la opción de permanecer como "hijos del condado", según una nueva ley estatal. Para sorpresa, hasta de las mismas autoridades del condado, un 80% prefiere quedarse en el sistema que emanciparse.
Karla Padilla cumplió 18 años hace dos semanas y quiere cumplir con todos los requisitos para quedarse en el sistema.
Los requisitos son: estudiar a tiempo completo en la universidad, college o escuela vocacional; o, trabajar y estudiar, ambos a medio tiempo; o, trabajar a tiempo completo. Y, mantener contacto con la trabajadora social.
"Me ayudan con todo. Me pagan el lugar donde vivo, se preocupan por mí, por mis estudios, se preocupan sobre cómo me siento y quieren que siga estudiando? hasta me están ayudando a obtener un número de seguro social", dijo Padilla, quien entró en el sistema en junio del 2011 cuando su padre fue deportado a México por un caso de disputa doméstica.
A Karla la trajeron a Estados Unidos cuando tenía 10 años de edad y desde entonces ha estado en medio de problemas familiares primero entre su madre y su padre, y luego entre su padre y su madrastra.
Cuando su padre fue arrestado y deportado, el Departamento de Servicios Infantiles y Familiares (DCFS) le asignó una trabajadora social y una madre de crianza. Ambas se han convertido en la base para que ella logre no sólo terminar la secundaria con un promedio de 3.71 (4.0 es el máximo), sino para que piense en su futuro.
"Hace un año, lo único que quería era terminar la preparatoria y regresarme a México con mi papá, pero ahora veo más cosas en mi futuro y oportunidades que no podría tener en México. Quiero estudiar zoología y especializarse en animales silvestres y genética. Quiero tener culebras de mascotas y una vida aquí en este país para poder traer de regreso a mi papá", dijo Karla.
Ella sabe que para mantenerse en el sistema de cuidado de crianza debe estar inscrita a tiempo completo en la universidad (o colegio comunitario) ó a medio tiempo y trabajar. Ella ya hizo los trámites para iniciar las clases en East Los Angeles College en el próximo otoño.
Otra joven que ha optado por quedarse en el sistema de cuidado de crianza es Sabrina Chávez, de 18 años que entró al sistema desde que tenía 3 años.
Ella ha tenido una vida complicada. Su madre y su padre usaban drogas. Ella enfrenta múltiples obstáculos de aprendizaje como dislexia y ADHD (desorden de atención e hipertactividad) y estuvo en varios hogares de crianza hasta hace tres años cuando llegó a la casa de Sheride White. Sabrina asegura que su madre de crianza le ha dado el cariño y la estabilidad que necesitaba para encontrarle rumbo a su vida.
"Yo me voy a quedar en el sistema. Me quiero quedar en la casa de mi madre de crianza, ir a Pasadena City College y después ir a San Francisco Art Academy. Definitivamente quiero quedarme con mi madre de crianza hasta que me vaya a estudiar a San Francisco", dijo Sabrina.
Ella aseguró que quiere recibir todos los servicios y ayuda disponible a través del condado para poder lograr sus metas.
"Ellos (el sistema de crianza) me hacen la vida más fácil, me dan ánimos, me cuidan y sé que quieren lo mejor para mí. Quieren que yo tenga éxito por eso me cuidan y me guían", dijo la joven.
Harvey Kawasaki, Jefe de la División de Servicios para Jóvenes en Cuidado de Crianza de DCFS, dijo que hay estadísticas que demuestran que los jóvenes que salen del sistema a los 18 años y que no tienen ayuda adicional tienen más probabilidades de terminar como indigentes, usar drogas o convertirse en alcohólicos.
"Queremos darle la oportunidad a estos jóvenes de que tengan una vida llena de éxitos y que puedan lograr su independencia. Esa es la meta", dijo Kawasaki.
Pero no todos piensan lo mismo, un 20% como Steven Alvarado no quieren continuar siendo hijos del condado. Steven cumplió 19 años y quien lleva dos años como "senior" tratando de sacar una equivalencia del diploma de secundaria llamada GED.
"Ya estoy cansado de tanta mierda. Quieren controlar todo lo que hago. Ya no soporto a esta perra (la madre de crianza) que está todo el tiempo jodiendo porque no llego a la hora que ella quiere. Mi trabajador social está loco, creo que tiene alguna enfermedad mental? ahorita lo que busco es un trabajo y terminar la secundaria para poder largarme", dijo Steven.
Steven está en el sistema de desde hace seis años. Su madre perdió la custodia después de que la abuela la denunció por negligencia. La madre de Steven dejaba sólo a sus dos hijos para irse a fiestas o con sus novios y a veces no había comida en la casa.
"Mi mamá es cool. No me jode como está vieja", dijo Steven alabando la vida al lado de su madre. "Mi mamá no nos molestaba. Dejaba que hiciéramos lo que nosotros queríamos. Aquí no. Y si me quedo en el sistema van a querer controlar cada movimiento. Yo lo quiero es un trabajo", dijo.
El día que se le hizo la entrevista a Steve, él no había ido a la escuela, según él porque fue a buscar trabajo. Al preguntarle qué tipo de trabajo, dijo que de cualquier cosa. Sin embargo, para la mayoría de trabajos, incluyendo algunos establecimientos de comida rápida, se requiere un diploma de secundaria o su equivalente.
La nueva ley estatal AB12 le da 776 dólares mensuales a cada joven para sus gastos de vivienda, asesoría universitaria, de trabajo o cualquier otro tipo de ayuda que requieran.

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