Izquierda celebra victoria de Hollande
El socialista obtuvo el 51.13 % de los votos en los comicios presidenciales celebrados hoy en Francia y Sarkozy un 48.87 %.
Foto: EFE
El ministro del Interior, Claude Guéant, comunicó que son cifras "provisionales" con cerca del 80 % de los votos escrutados en el territorio metropolitano y con el total de los sufragios de ultramar.
Los simpatizantes de izquierda en Francia celebran hoy en las calles del país la victoria del socialista François Hollande en las elecciones presidenciales frente al conservador Nicolas Sarkozy en una demostración de júbilo con cumbre en la simbólica plaza de la Bastilla de París.
Desde primeras horas de la tarde, los adeptos de Hollande se reunieron en la parisina calle de Solferino, sede del Partido Socialista (PS), donde los militantes coreaban cánticos de victoria entre el júbilo y la impaciencia, a la espera de que se confirmara el triunfo de su candidato que avanzaban las encuestas.
Una vez que la victoria de Hollande se hizo oficial con las estimaciones de resultados, a falta de conocer el escrutinio definitivo, los militantes empezaron a descorchar botellas de champán para celebrar el ascenso de un socialista al Palacio del Elíseo, 17 años después de la salida de François Miterrand.
Mientras tanto, la simbólica plaza de la Bastilla, allí donde Mitterrand celebró en 1981 la primera victoria de la izquierda en unas elecciones presidenciales, iba recibiendo simpatizantes de Hollande, de izquierda y ecologistas, para preparar una fiesta que se espera se prolongue hasta altas horas de la madrugada.
"Hollande presidente, Hollande presidente" o "hemos ganado, hemos ganado", retumbaban en una plaza abarrotada de gente y en la que la Policía tuvo que cerrar la estación de metro por motivos de seguridad y que, a medida que caía la noche en París iba rebosando hacia las calles aledañas.
Rodeados de rosas rojas, banderas de Francia, de la Unión Europea, de Marruecos, de Argelia y enseñas arco iris o comunistas, entre otras variopintas enseñas, muchos de los allí congregados capturaban con su teléfonos móviles fragmentos de euforia colectiva.
















