De fiesta La Placita por el Cinco de Mayo
Este año la celebración del Cinco del Mayo fue más allá de la fiesta, la música y la diversión; al menos eso ocurrió dentro de LA Plaza de Cultura y las Artes.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion.
Este año la celebración del Cinco del Mayo fue más allá de la fiesta, la música y la diversión; al menos eso ocurrió dentro de LA Plaza de Cultura y las Artes.
En ese centro cultural que está muy cerca de la Placita Olvera, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer el acontecimiento histórico de este festejo mexicano, tan celebrado en este país.
El grupo Las Cafeteras, fue el encargado de presentar la actuación musical The Real Cinco de Mayo, donde los nombres de Ignacio Zaragoza, Miguel Negrete y Benito Juárez resonaron con fuerza, cuando los actores-cantantes pedían un ¡Viva! para ellos.
Nombres de héroes que la mexicana Juanita Romero, residente de Los Ángeles, nunca había escuchado que se mencionaran en una celebración del Cinco de Mayo, a la que asiste desde hace diez años en Los Ángeles.
"Los he escuchado, porque hay nombres de calles que llevan su nombre allá en México; pero no sabía que eran los que pelearon en la Batalla… a Juárez pues sí, él si sé quién es porque fue Presidente de México", explica Romero.
El profesor David Hayes-Bautista, quien escribió el libro Cinco de Mayo, Una tradición Americana, y quien estuvo firmando autógrafos, dice que "este año se ha intentado retomar la importancia histórica que tiene la celebración, porque en los últimos años ha sido solo una fiesta comercial".
Hayes-Bautista reafirmó además que la celebración del Cinco de Mayo es una festividad creada por latinos americanos en contextos históricos muy distintos, épocas que marcaron su trascendencia en este país.
Mientras Las Cafeteras, acompañadas por varios jóvenes y niños que participaron en la actuación, explicaban en un relato bilingüe el simbolismo de la lucha entre el ejército mexicano y el francés -y que ayer hace 150 años marcó el histórico momento de la Batalla de Puebla-, los asistentes aguardaban con paciencia, resistiendo los intensos rayos del sol.
La celebración fuera de ese emblemático museo sin embargo, era de fiesta, con una asistencia moderada que permitía caminar sin problema, observarse unos con otros y admirar al talento que daba sus presentaciones en los dos escenarios que fueron colocados en las calles que rodean la histórica zona de La Placita Olvera.
Las familias o grupos de amigos, daban vueltas alrededor del kiosco de Placita, como se acostumbra en algunos pueblos mexicanos, el cual estaba rodeado de puestos de comida, artesanía y de empresas que promovían algún producto.
Algunos niños llegaban vestidos con trajes típicos. Otras mujeres desfilaban con llamativas blusas de colores en verde, rojo y blanco, y enormes moños en la cabeza; uno que otro hombre llevaba el típico sombrero mexicano.
Sin embargo faltó más folclore. Los grupos de bailes tradicionales mexicanos no estuvieron presentes como en otras ocasiones.
Claudia Muñiz, residente de Los Ángeles, dice que tiene más de dos décadas de asistir a las festividades del Cinco de Mayo.
"Mi mamá me traía cuando yo era una niña", expresa. "Participaba muchas más gente que la que asiste ahora, y había muchos bailes mexicanos, que era lo que a mí me gustaba ver y que quiero que mis hijos vean, pero ahora no hay".
Pero aun así, Muñiz que lleva en brazos a su pequeña Marleen de poco más de un año, aprovecha para bailar el tema El Sinaloense, que en uno de los escenarios resuena con gran júbilo.
Lo mismo hizo Paulina Guillén con su hija Camila. "Me siento muy orgullosa de que se festeje en este país nuestras tradiciones, pero también es importante que difundan más el significado de esta celebración".
El poblano Tomás Romero, presidente del Centro Latinoamericano de Impulso a las Comunidades en Puebla, viajó junto con un grupo de 60 poblanos para presenciar esta festividad y establecer lazos de hermandad con agrupaciones en Los Ángeles.
"Nos da orgullo esta celebración, pero ahora también venimos a mostrar, con nuestro trabajo, que así como existe el sueño Americano, también existe el sueño mexicano y lo que deseamos es que menos compatriotas emigren a este país", explicó Romero.
El matrimonio de Hilario y Delia Zamora, llevaron a sus tres hijos y dos sobrinos celebrar de la festividad. Todos llevaban el símbolo patrio en el rostro. Una banderita mexicana que les fue pintada sin costo alguno, los hacía sentir, dijeron, más patriotas.
"Desde que llegamos a este país, celebramos el Cinco de Mayo", explica Delia. "Nos da mucho orgullo, y nos da gusto porque es una fiesta en donde se ha sumado mucha gente no es mexicana, mire nomas a su alrededor, eso da gusto".
Kim Chu, una joven de origen chino, que observa con atención la escenificación de la Batalla de Puebla, comenta su gusto de celebrar esta festividad mexicana.
"Me parece que como residentes de Los Ángeles, nos debemos sumar a las tradiciones de todas las nacionalidades, eso nos enriquece culturalmente y creo que somos muy privilegiados de tener gente de todo el mundo en un mismo lugar", señaló.



















