No se sabe cuántos usan marihuana en California

California tiene una cantidad de residentes siete veces mayor que Colorado, pero el total de usuarios de marihuana con fines medicinales es casi nueve veces menor, por lo menos según lo que indican los registros

El Departamento de Salud Pública de California tiene a menos de 10,000 pacientes de marihuana registrados de forma voluntaria.

El Departamento de Salud Pública de California tiene a menos de 10,000 pacientes de marihuana registrados de forma voluntaria.

PUBLICADO: EST Apr 10, 2012 1:00 am EST

SAN FRANCISCO.- California tiene una cantidad de residentes siete veces mayor que Colorado, pero el total de usuarios de marihuana con fines medicinales es casi nueve veces menor, por lo menos según lo que indican los registros.

Además, según los responsables de llevar registros, California, como estado de mayor población y pionero en las primeras leyes liberales para el uso de marihuana con fines medicinales, también tiene una cantidad menor de pacientes usuarios de marihuana que Arizona, Hawaii, Michigan, Montana y Oregon.

Si estos datos estadísticos resultan extraños, no es para menos. En realidad nadie sabe cuántas personas consumen marihuana con fines medicinales en California, porque el estado -que tiene cientos de tiendas y clínicas de marihuana que suministran recomendaciones de marihuana- no les exigen a los residentes inscribirse como pacientes. De los 16 estados que permiten el uso de la marihuana con fines medicinales, California es uno de solo tres estados sin este tipo de requisito.

Dado que el sector de marihuana con fines medicinales de California se enfrenta a dificultades bajo las renovadas medidas federales para combatir la marihuana, las que han obligado a muchos dispensarios a cerrar sus puertas, una legisladora del estado presentó recientemente una ley que, de ser aprobada, les ofrecería a las autoridades un conteo más claro de la base auténtica de consumidores de esta droga.

Con el patrocinio de la congresista Nora Campos, demócrata de San Jose, el proyecto de ley exigiría a toda persona que desee reclamar el derecho legal para consumir marihuana con fines medicinales a solicitar una tarjeta de identificación emitida por el condado. Este proyecto de ley también les exigiría a los pacientes que consumen marihuana a declarar si piensan cultivar sus propias plantas o comprar en un colectivo para pacientes, y en dicho caso, especificar el nombre del colectivo.

Estos cambios están diseñados para ayudar a los agentes de policía y del sheriff a identificar y distinguir entre los que pueden consumir y cultivar legalmente marihuana y aquellos que están usando las leyes sobre la marihuana con fines medicinales para encubrir la posesión ilegal de drogas o su comercialización, señaló Randy Perry, miembro del grupo de presión Peace Officers Research Association of California, autor del proyecto de ley.

"No estamos diciendo que la gente no debería fumar o comer marihuana. Los votantes se han manifestado y eso es legal", dijo Perry. "Simplemente intentamos organizar un poco más las cosas para que los agentes del orden público no arresten a personas con derecho a tener marihuana legalmente y no confisquen sus plantas de marihuana legalmente cultivadas, en vez de dedicarse a los delitos y delincuentes a atrapar".

California ya cuenta con una base de datos y un programa gestionado por el estado para pacientes que consumen marihuana con fines medicinales, y conforme a dicho plan, los condados deben emitir tarjetas de identificación a los pacientes que cumplan con los requisitos. Los legisladores aprobaron el programa en el año 2003 como forma de proteger a los pacientes legítimos en caso de ser arrestados si se encontraba marihuana en sus vehículos. El sistema de registro fue considerado una forma de aumentar las medidas de control para la ley aprobada por los votantes de California hace siete años, la que despenalizó el consumo de marihuana con fines medicinales.

La inscripción en el registro era voluntaria, sin embargo, y una cantidad relativamente baja de pacientes lo hizo. El Departamento de Salud Pública de California informa que durante el año fiscal que finalizó en junio del año pasado, el estado solo tenía registrados 9,637 titulares de tarjetas de identificación válidas.

En Colorado, a diferencia, el estado con el sistema de marihuana con fines medicinales más semejante al de California, la inscripción de pacientes y la renovación anual es obligatoria, y el total de pacientes con tarjetas de identificación válidas en diciembre alcanzaba los 82,089. Si los pacientes de California se inscribieran a ese ritmo, habría más de 615,000 inscriptos.

Los negocios asociados con la marihuana con fines medicinales están presentes en muchas partes de California. Pero solo se emitieron tres tarjetas por cada 100,000 residentes el año pasado, lo que sitúa al estado en una posición inferior a los demás estados que cuentan con un registro obligatorio de pacientes.

Nuevo México, uno de los estados con las leyes más estrictas sobre la marihuana con fines medicinales, emitió 21 tarjetas de identificación por cada 100,000 residentes.

Los registros indican que en California, la región de cultivo de marihuana conocida como el Triángulo Esmeralda -situada en los condados de Mendocino, Humboldt y Trinity- tienelos índices más altos de inscripciones del estado.

Las autoridades del departamento de salud se negaron a hablar sobre la falta de popularidad del registro, pero los motivos no son gran enigma para nadie. Si bien el sistema contempla amplias protecciones de privacidad, como identificar a los pacientes por números en vez de nombres, muchas personas son reticentes a ingresar información personal en una base de datos del gobierno, ya que la marihuana continúa siendo ilegal para las leyes federales.

Los grupos en defensa de la marihuana con fines medicinales han hecho poco por disipar estos temores, y algunos médicos que se especializan en recomendar la marihuana como parte del tratamiento han aumentado la confusión al ofrecer tarjetas de identificación que muchos usuarios suponen erróneamente que les brindan la misma protección que las emitidas por el condado, hasta que un agente del orden público los detiene, señala Melissa Bobrow, abogada penal defensora de San Diego.

"Entiendo la reticencia que sienten algunos pacientes sobre inscribirse en esta lista, pero al fin de cuentas, hay que pensar en lo que podría suceder en el peor de los casos", señaló Bobrow, que representa a pacientes acusados de cargos relacionados con drogas. "Nadie cuenta con el presupuesto necesario para ir a atrapar a toda persona que esté fumando marihuana en California, aunque hubiera un auge económico. ¿Existe la posibilidad de que se tenga acceso ilegal a la base de datos? Todo es posible, pero las probabilidades son bajas, por lo tanto, ¿por qué no aprovechar ese nivel adicional de protección?"

El proyecto de ley que exige la inscripción de los pacientes que consumen marihuana en California es probable que se enfrente a una fuerte oposición de los defensores de la marihuana para fines medicinales, los que se han presentado ante el tribunal para impedir que las leyes locales y estatales limiten la cantidad de plantas de marihuana que las personas pueden cultivar legalmente y las normas que establecen el lugar y la forma en que se deben operar las tiendas de marihuana.

El senador estatal jubilado John Vasconcellos, que patrocinó la ley para crear el registro voluntario de pacientes que consumen marihuana, pronosticó que los legisladores actuales no podrán convertir el programa en obligatorio, aunque aprobaran el proyecto de ley. En su opinión, la Asamblea Legislativa no puede invalidar a los votantes que en la urna de votación determinaron que ciertos pacientes solo necesitan una recomendación médica para considerar legal su consumo de marihuana.

Vasconcellos -quien es parte del registro de marihuana con fines medicinales- afirma que se opone a convertir al registro en obligatorio. Pero manifestó sorpresa al saber que eran muy pocos los californianos que habían aprovechado el "pase libre" que el estado supuestamente ofrecía. No podía creer que en su propio condado, el Condado Santa Clara, donde el año pasado había al menos 150 tiendas de marihuana, solo hubiesen 198 residentes inscriptos en el registro actual.

"Me siento orgulloso de mi tarjeta", dijo, "pero me entristece saber que las personas no sienten que pueden confiar en la integridad del proceso del gobierno".

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