'Serpiente' internacional

Victoria Lyall, cocuradora de la exhibición, muestra la escultura de una serpiente elaborada en piedra.

Victoria Lyall, cocuradora de la exhibición, muestra la escultura de una serpiente elaborada en piedra.

Foto: AP
PUBLICADO: EST Apr 3, 2012 12:01 am EST
Mucho antes de que se inventaran los tratados comerciales y de que el mundo hablara de globalización mercantil, los pueblos mesoamericanos ya tenían bien desarrollados estos conceptos.

Prueba de ello son las más de 200 piezas que incluye la muestra Los hijos de la Serpiente Emplumada: el legado de Quetzalcóatl en el México antiguo, que abrió el domingo en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA).

Estos artefactos, entre los que hay vasijas, joyas, códices, mosaicos de turquesa y textiles, dan muestra de la extensa red comercial que abarcó pueblos desde lo que hoy se conoce como Nuevo México hasta Centroamérica. Esta etapa comprende el periodo posclásico (900 a 1521 d.C.).

"Son más o menos 500 años en los que surgen redes comerciales en las comunidades de Mesoamérica que atraviesan toda la región: de Nuevo México hasta El Salvador y Panamá", dijo Victoria Lyall, curadora de arte precolombino de LACMA. "Estas redes facilitaron mucho la comunicación entre comunidades muy distantes".

Esta comunicación, a pesar de que se trataba de cientos de grupos que hablaban lenguas diferentes, se pudo establecer mediante el desarrollo de un sofisticado sistema enteramente visual, explicó Lyall.

"Este periodo se caracteriza por ese sabor internacional", dijo la curadora.

En todo esto, la Serpiente Emplumada tiene mucho que ver porque ésta fue la deidad patrona de los reinos antiguos del sur de México, conocida como Quetzalcóatl.

Antiguos relatos dicen que el emperador, encarnación humana de la Serpiente Emplumada, fue desterrado de Tula (entonces Tollan) después de ser corrompido por un rival. Comenzó entonces, durante su exilio, un largo viaje por el sur de México, donde muchos pueblos se le adhirieron y lo adoptaron como su deidad principal y fundador dinástico. Ellos se consideraban hijos de la Serpiente Emplumada.

Las redes de comercio, cercanamente ligadas a las deidad Quetzalcóatl, facilitaban el intercambio tanto de bienes como de ideas a través de grandes distancias, explicó la experta.

Un aspecto que muestra esta exposición son las similitudes artísticas expresadas en muchos casos en objetos de comunidades que vivían muy distantes una de otra.

"Es un tema muy poco desarrollado y muy importante para esta ciudad por el alto número de oaxaqueños y poblanos que viven en Los Ángeles", dijo Lyall, quien explicó que estos grupos "se convirtieron, y siguen siendo, los hijos de la Serpiente Emplumada" desde que los entonces reinos del sur de México adoptaran a Quetzalcóatl como su fundador y patrono.

Esta muestra es una de las más extensas que ha montado el museo, y en ella están involucradas 63 instituciones de México, Estados Unidos y Europa que hicieron algún préstamo.

"Es una de las colaboraciones más grandes que se han hecho con el Instituto Nacional de Antropología e Historia [de México]", dijo Lyall.

Una de las reliquias más sobresalientes de la exhibición es el Códice Nuttall, que data de los siglos 15 y 16. Está hecho de piel de venado, yeso y pigmentos y narra la vida del héroe mixteco Ocho Venados. Se cree que fue el primer regalo que Hernán Cortés le hizo a Carlos V luego de la conquista.

Ahora el manuscrito pertenece a La Librería Museo Británica, de Londres, y se cree que es la primera vez, desde que Cortés lo llevó a Europa, que vuelve a América.

A Quetzalcóatl, quien recibía nombres diferentes en las distintas culturas -los mixtecos lo conocían como Nueve Vientos-, se le veneraba no solo por ser una deidad creadora, por haber fundado Tula y por haber sido rey de los toltecas. Los mexicas lo reverenciaban por su erudición y por su relación con el calendario.

"Por eso es una de las deidades primordiales de Mesoamérica", dijo la curadora.

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