Cerca de 10,500 personas han apoyado la carta que escribió el recluso Lino Silva de la correccional de Ventura y que se publicó el 30 de enero de 2012, en la cual denuncia abusos e irregularidades en sus instalaciones.
La misiva, publicada en el sitio web Change.org bajo el título "Mejoren las Condiciones de la Correccional de Ventura", manifiesta que los internos son víctimas de uso de la fuerza por parte de los guardias e incluso, "abuso sexual desenfrenado".
"Las condiciones son tan malas, que estamos desesperados", indicó Silva en la carta. "Algunos jóvenes incluso buscan cometer nuevos crímenes para obtener cargos como adultos y ser transferidos".
Silva deplegó en su perfil de Change.org ser de Camarillo y haber pasado los últimos siete años en los sistemas de prisión de California.
Aseguró que comenzó a leer política e historia en prisión y es parte de la campaña "Libros, no Rejas" LNR (Books, not Bars) del centro de derechos humanos Ella Baker.
Fue esa campaña la que lo acercó a Change.org, una plataforma virtual para iniciativas de interés social, y finalmente, a crear una campaña que solicita a los oficiales de la correccional mejorar las condiciones sanitarias de la misma.
Según la misiva, los bebederos gotean y forman charcos de agua sucia, hay retretes descompuestos, con fugas o frecuentemente desbordados; baños y regaderas sucios, entre otras quejas.
El vocero del DJJC (División de Justicia Juvenil de California), Bill Sessa, indicó a La Opinión que han existido problemas menores de mantenimiento pero el recién llegado director, Víctor Almaguer, ha ordenado las reparaciones en los últimos meses.
"Es un edificio de los años 50's, naturalmente necesita mantenimiento. No hay suficiente personal por los recortes en presupuesto que hemos visto, pero ya hemos solicitado más personal de mantenimiento" dijo Sessa.
Silva aseguró en su petición, además, que los jóvenes son forzados a pasar de 20 a 23 horas en celdas aisladas de cuatro pies cuadrados, por días, semanas o meses.
Sessa contradijo dicha declaración "No existen celdas aisladas, los internos pueden quedarse en sus celdas hasta 21 horas, los programas educativos no son obligatorios pero [los internos] deben salir al menos 3 horas al día".
"Quienes no participan por así desearlo, son a lo mucho 24 personas de los 350 internos. Todas nuestras acciones están documentadas y auditadas por la corte, aquí no hay secretos." manifestó Sessa.
Entre otras varias declaraciones, el interno Silva mencionó que ha habido cinco muertes en menos de tres años, presuntamente a causa de violencia o negligencia.
Sessa calificó la declaración de "manipuladora, y no refleja el carácter de los internos ni de la institución".
En tanto, Jennifer Kim, vocera de LNR, dijo que su organización se reunió con los familiares de internos luego de escuchar varios testimonios de éstos.
Los familiares, dijo Kim, les informaron de los presuntos abusos, celdas aisladas e incluso privación de alimentos como castigo para los internos.
"Apoyamos esta petición porque todo ser humano merece ser tratado con dignidad. La rehabilitación no sucederá en un ambiente que no provee las necesidades sanitarias básicas".
"En California, gastamos más de 200,000 dólares anuales por interno en un sistema obsoleto que falla el 80% de los casos" manifestó Kim.
El total de internos jóvenes en el sistema carcelario de California llegó a un máximo de 10,122 en 1996 y desde entonces, ha decaído según los reportes oficiales. Para mediados de 2006 se sumaban 1,600.
California es uno de los únicos cuatro estados que retiene a personas de un máximo de 25 años como jóvenes, en el resto de la nación el promedio es 18 años.



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