INDIANÁPOLIS (AP/ NTX).- Eli Manning y los Gigantes volvieron ayer a superar a Tom Brady y los Patriotas, al anotar un touchdown en el último minuto para derrotar 21-17 a Nueva Inglaterra y conquistar el Super Bowl.
Fue una reedición del partido por el campeonato de 2008, cuando Manning condujo a Nueva York a un triunfo sobre Nueva Inglaterra para arruinar la temporada perfecta de los Patriotas.
Ambos quarterbacks alternaron momentos de genialidad.
Manning fue el primer mariscal que comienza el Super Bowl con nueve pases completos consecutivos, y luego Brady completó 16 pases en fila para quebrar otra marca del Súper Tazón.
Pero al final fue Manning, elegido Jugador Más Valioso del partido, quien encabezó una serie ofensiva de nueve jugadas y 88 yardas que le dio la ventaja definitiva a Nueva York.
Ahmad Bradshaw coronó la serie decisiva con un touchdown de seis yardas por tierra.
El corredor quiso detenerse en la yarda uno, para desperdiciar más tiempo del reloj, pero cayó en la zona de anotación.
Menos de un minuto después, Brady lanzó un pase desesperado a la zona de anotación que nadie pudo atrapar.
Ahora Manning se colocó en la elite de los mariscales de campo de la NFL, tal y como lo dijo antes que comenzara la temporada, con dos triunfos sobre los Patriotas en el Super Bowl.
Los Gigantes (13-7) tenían marca de 7-7 a mediados de diciembre, pero ahora son los reyes del futbol americano.
Y Manning tiene dos premios al jugador más valioso del Super Bowl, la misma cantidad que Brady, y el doble de títulos que su hermano mayor Peyton.
"Fue un partido loco, fue una temporada loca", dijo Manning. "Esto no se trata de una persona, se trata del equipo, de un equipo unido".
Manning y los Gigantes remontaron seis partidos en la temporada regular y el quarterback fijó un récord para la NFL con 15 pases de anotación en el último parcial.
Nueva Inglaterra sólo tuvo el balón en una serie en los primeros 11 minutos y medio del partido, y esa jugada fue un fracaso total, ya que Brady lanzó el balón al vacío desde su zona de anotación, por lo que los árbitros decretaron un safety para darle dos puntos a los Gigantes.
Manning, en cambio, arrancó a toda velocidad, al completar sus nueve primeros pases para finalmente conectar con Víctor Cruz para un touchdown que le dio ventaja de 9-0 a Nueva York.
El ala receptor, descendiente de puertorriqueños, festejó con los ya famosos pasos de salsa en el Lucas Oil.
Nueva Inglaterra descontó tres puntos con un gol de campo de 29 yardas de Stephen Gostkowski.
Brady reaccionó en la última serie ofensiva de los Patriotas en la primera mitad.
Comenzando en su yarda cuatro, el mariscal dirigió una magnífica serie ofensiva de 98 yardas, en la que atinó sus 10 pases, que culminó con un pase de anotación de cuatro yardas a Danny Woodhead cuando restaban ocho segundos.
Aaron Hernández y Woodhead atraparon cuatro pases cada uno en la serie que le dio la ventaja a Nueva Inglaterra, a pesar que Nueva York había jugado mejor casi toda la primera mitad.
Los Patriotas abrieron la segunda mitad con una serie de 79 yardas, en la que Brady completó cinco pases, para anotar con un touchdown de 12 yardas a Hernández.
Lawrence Tynes anotó goles de campo de 38 y 33 yardas para que Nueva York se acercara a 17-15, lo que dejó el escenario listo para el touchdown decisivo de Bradshaw.
Brady no pudo responder en los 57 últimos segundos, para terminar con 27 de 41 envíos completos, con dos envíos de anotación, uno de ellos al boricua Hernández, y tuvo un pase interceptado.
Nueva Inglaterra (15-4) había ganado sus 10 partidos previos al Super Bowl.
Brady salió de la cancha cabizbajo, mientras los Gigantes festejaban a su alrededor tras coronarse por octava ocasión campeones de la NFL.
"Exhibimos una gran fortaleza, mucha fe, y muchos realizaron grandes jugadas", comentó Manning, sin darse demasiado crédito por la victoria. "Se siente bien ganar el Super Bowl".
Brady y el entrenador de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, disputaron su quinto Super Bowl, para empatar un récord de la NFL.
EL MEJOR JUEGO...
El entrenador en jefe de los Gigantes, Tom Coughlin, dijo que el partido de ayer fue el mejor que él haya visto.
Tras recibir el Vince Lombardi, Coughlin destacó que sus pupilos enfrentaron a un gran equipo, "y pese a ello mis jugadores siempre confiaron en que eran mejores que su rival".
A su vez, el propietario del equipo, John Mara, señaló que "esto es algo a lo que nunca te acostumbras".
Mara agradeció el apoyo de los seguidores de la escuadra de los Gigantes y destactó que en la temporada "jamás nos pasó por la mente la idea de despedir a nuestro entrenador en jefe y sustituirlo por otro".



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