Enséñales a enfrentar sus problemas con humor
Encontrar el lado positivo de toda situaicón y aprender a reírse de sí mismos es una gran eseñanza para los pequeños.
Foto: Archivo
Entre tantas cosas que son necesarias que los pequeños aprendan, y de las cuales los papás se convierten en un gran ejemplo, existe la capacidad para
Parecería tratarse de una acción un tanto superficial o difícil de realizar, dado que pensamos que esto depende del carácter de cada persona, pero lo cierto es que ellos pueden desarrollarlo y ganar este beneficio para hacer un manejo adecuado de sus emociones.
El sentido del humor se aprende en casa
Formas de enseñarlos a sonreír hay tantas como situaciones en el mundo que se presenten. La experta sugiere algunos juegos que les pueden resultan muy divertidos como el de "Adivina quién", que consiste en descubrir por medio de las características físicas quién es determinado personaje, y afirma que al ponerlo en práctica para que reconozca a cada miembro de la familia o incluso en la calle con las personas que lo rodean, contribuirá a despertar el sentido del humor.
Otra oportunidad es enseñarles a encontrar el lado positivo y negativo de un conflicto, por ejemplo: "la mala noticia es que me pegué y se me cayó un diente; la buena es que esta noche el ratón me traerá unas monedas", este ejercicio sin duda no solamente le servirá para divertirse, además, alimenta su creatividad, una actitud lúdica y encontrar el balance en cada una de las vivencias que experimenta.
No lo dejes al tiempo
Gael de 4 años, es un buen ejemplo de lo anterior, pues recientemente su gato escapó de casa y en semanas no ha tenido noticias de él, lo cual lo puso muy triste al pensar que el animalito no lo había querido pese a que le había cuidado. Su mamá le explicó que la naturaleza de los gatos es sentirse libres y por eso se había ido, pero no significaba que no lo quisiera; le mostró fotos de cuando estaban juntos y jugaban o dormían por la tarde y Gael no pudo parar de recordar buenos momentos y de reírse de las travesuras que su gatito hacia. Hoy espera paciente a que su mascota vuelva, "y si no lo hace, dice el pequeño, no importa, quiere decir que está muy feliz".
En este sentido, recomienda la psicóloga María Faine, hay que darles a los chicos la oportunidad de hablar, de decir lo que sienten y después brindarles elementos para que sean capaces de encontrar a su alrededor buenos motivos para sonreír y encontrar el lado amable de la vida", concluye.
Para leer
El aprendizaje de la felicidad
Christine Carter
Editorial Urano
Para ver
La vida es bella
Dirige Roberto Begnini
Italia, 1997
"La perseverancia es el motor del éxito"
www.sermexico.org.mx
Bojorge@teleton.org.mx
















