El amor por los demás es amor por ti

La felicidad también se encuentra cuando actuamos en bien de los demás.

PUBLICADO: EST Aug 3, 2012 5:09 pm EST

Cuando soñamos con la felicidad es difícil hacerlo sin que otras personas estén implicadas. Decimos que lo seremos cuando el lugar en el que vivimos sea tan seguro que les permita a los niños salir a la calle a jugar como uno lo hacía en la infancia y, sin darnos cuenta, esperamos algo que a todas luces no es para beneficio de uno solo, sino que impacta en muchos otros seres.

Cuando expresamos que un aumento de sueldo nos llenaría de alegría, es porque en muchos casos se desea proporcionarle una mejor vida a la familia e inconscientemente nuestra felicidad descansa otra vez en un pensamiento global de que la forma en que actuemos y los logros que alcancemos permeen en los demás.

Esto se conoce como amor altruista y no necesariamente está ligado en favorecer a personas que son ajenas a nosotros, empezar con quienes amamos es de por sí un excelente principio que posteriormente nos lleva a actuar hacia el exterior, y según Mattieu Ricard, declarado por la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, como el hombre más feliz del mundo, y autor del libro El arte de la meditación, Editorial Urano, el amor altruista es nada menos que la principal clave para alcanzar la felicidad.

¿Por qué pensar en los demás?

Buscar el bienestar de forma egoísta, dice el autor, no solamente nos impide alcanzarlo sino que además evita que quienes nos rodean puedan también lograrlo, un ejemplo es Lidia quien está empeñada en lograr un estatus económico boyante, piensa que eso es lo que más feliz la haría en la vida y para conseguirlo está dispuesta a todo literalmente.

Empezó una relación con un hombre casado que podía ofrecerle bienes materiales y a partir de entonces su camino por la vida ha sido como un tornado que a su paso a destruido todo: provocó intencionalmente un divorcio y que su pareja deje de ver a los dos hijos de su matrimonio, abandonó a su novio con el argumento de que él nunca podría darle lo que su nueva pareja le brindaba, sus padres se sientes devastados al ver su comportamiento y prefieren evitarla, al menos por el momento. Ella jura que nada de esto le importa pues tiene lo que siempre anheló y que lo que ocurra a su alrededor es intrascendente, después de todo dice, cada quien debe velar por sí mismo.

Si la pregunta es ¿realmente logrará ser feliz? La respuesta es no, pues de acuerdo al autor "todos somos interdependientes, nuestras alegrías y desgracias están íntimamente vinculadas a las de los demás…El egocentrismo choca sin cesar contra esta realidad y sólo engendra frustración".

Una clave infalible

Es cierto que cada uno somos responsables de poner en nuestro camino, los elementos para alcanzar lo que soñamos, pero esto lleva de la mano la necesidad de reflexión acerca de por qué creemos que nos va a ser feliz, qué representa tomar esa decisión y cómo va a impactar en el círculo inmediato, no con el afán de llenarnos de barreras sino para tomar mejores decisiones y en el plano ideal pensar en los demás para actuar de forma justa.

Qué diferente sería el panorama para Lidia si con su sueño de mejorar económicamente, se esforzara por trabajar con ahínco y buscar proyectos que le permitieran tener esa bonanza que desea, porque entonces, los seres que realmente ama tendrían cabida en su vida y es posible que ese matrimonio que se fragmentó hubiera terminado por romper pues evidentemente su relación no era sólida, pero ella no tomaría parte de esa responsabilidad.

No se trata de juzgar la moral de nadie ni de suponer que se trata de vivir bajo conceptos utópicos, sino de experimentar el amor altruista, "ese sentimiento consiste en desear que los otros sean felices, al igual que la compasión –definida como el deseo de remediar el sufrimiento de los demás así como sus causas- no son tan sólo nobles sentimientos, sino que están fundamentalmente en armonía con la realidad de las cosas… Cuando alguien se interesa con sinceridad por el bien y el sufrimiento de los otros, tiene necesidad de pensar y actuar de modo justo y esclarecedor".

Todos estamos en la búsqueda de la felicidad y parte de disfrutarla es valorar nuestro paso hacia ella, pero si poner en práctica la fórmula que sugiere el hombre más feliz del mundo nos puede ayudar, qué mejor que escucharla, después de todo, lo recomienda alguien que ya lo probó.

Colaboración de Fundación Teletón México.

"El principio de la paciencia empieza con uno mismo".

Bojorge@teleton.org.mx

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