Una perspectiva latina para América Latina

El próximo presidente debe hacer un cambio hacia la región

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PUBLICADO: Oct, 28, 2012 12:00 am EST Oct 28, 2012 12:00 am EST print article
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Cuando en enero, el próximo presidente de los Estados Unidos tome el podio para la Toma de Posesión del Cargo, debería aprovechar la oportunidad para transmitir un cambio significativo en lo que respecta a la política de este país hacia América Latina.
Debería anunciar que la política para el hemisferio se basará en el respeto mutuo y se construirá en la alianza entre este país y nuestros vecinos del sur. También puede comenzar a definir en forma concreta los medios para lograrlo y los motivos por los cuales este eje central en la región es totalmente razonable.
Esta afirmación será muy atrevida, por cierto, aunque esperada desde hace mucho tiempo, la que será bien recibida tanto por los latinos de Estados Unidos y sus socios en todo el hemisferio occidental. Pero también debe ser bien recibida por todos los estadounidenses que desean que los Estados Unidos continúen prosperando.
De hecho, sería la afirmación más lógica y con visión de futuro que nuestro presidente podría hacer para comenzar un nuevo año bajo nuevos términos. Los desafíos actuales son precisamente el motivo por el cual debemos dirigir nuestra mirada hacia América Latina dado las oportunidades de desarrollo económico mutuo que representa: hay relaciones a fortalecer y cultivar, y mercados, exportaciones e importaciones a compartir.
Como estrategia para ofrecer orientación y asesoramiento al Presidente ya contamos con un sólido informe llamado Sharing Space with Our Hemispheric Partners: A Latino Perspective on U.S. Policy toward Latin America (Compartir espacios con nuestros socios en el hemisferio: una perspectiva latina sobre la política de EEUU hacia América Latina), divulgado este mes por el Pacific Council on International Policy .
El informe solicita a Washington que dé prioridad a estos socios y mercados en el hemisferio occidental y que participe en la comunidad latina de Estados Unidos como aliados en esta estrategia. Los latinos en este país, debido a su herencia cultural, idioma y vínculo con los países de América Latina, poseen una comprensión muy profunda de la importancia de la región.
Para embarcarnos en un nuevo camino que reconozca la importancia de dichos vínculos, debemos comenzar con la persistente y difícil pregunta sobre movilidad de los seres humanos en el hemisferio y saber tomar distancia de los temas de discusión más frecuentes: los cárteles de drogas y los trabajadores indocumentados que supuestamente les quitan empleos a los ciudadanos. Estos son antiguos conceptos que han marcado el debate sobre la inmigración durante más de 25 años.
En vez de eso, debemos examinar los patrones migratorios en todas las Américas, los que han cambiado de manera considerable. La noción de que debemos seguir regresando a los inmigrantes sin autorización a sus países de origen es una visión imprudente y no considera el largo plazo. Además, no refleja en forma alguna la compleja interrelación económica que existe entre los Estados Unidos y América Latina, y el particular vínculo latino.
El hecho es que necesitamos que todo inmigrante que viva en este país se una a la fuerza laboral para cubrir los vacíos generados por la generación de "baby boomers" que se está jubilando. Dados los cambios en los patrones migratorios, pronto podríamos encontrarnos en una situación desconocida en la que debemos buscar inmigrantes para que vengan a nuestro país.
¿Suena demasiado descabellado o poco probable?
Durante la última década, las políticas más estrictas de control y la profunda y persistente recesión en este país han provocado un descenso en la inmigración latinoamericana a los Estados Unidos, alcanzando los niveles más bajos desde la década de 1970. La inmigración neta de México llegó a cero, luego de la recesión en este país, lo que significa que la cantidad de inmigrantes que llegaban a este país era igual a la cantidad que regresaban a su país.
Las economías en auge de América Latina también han afectado este cambio en los patrones migratorios. El crecimiento constante y las políticas sociales innovadoras han ayudado a sacar de la pobreza a unos 40 millones de latinoamericanos entre los años 2002 y 2008. Esto significa que los inmigrantes que podrían haber llegado a este país en busca de mejores oportunidades prefirieron quedarse más cerca de su hogar, donde la economía está creciendo, el entorno es más receptivo y comparten un idioma común.
La importancia de este cambio para los Estados Unidos es trascendente. Los inmigrantes latinos son el centro de la fuerza laboral en algunos de los sectores de mayor crecimiento en la economía de Estados Unidos como la atención médica en el hogar y la industria hotelera. En otros sectores más establecidos, como el transporte y el comercio minorista, representan la mayor fuente de crecimiento.
Es hora de tomar distancia para ganar perspectiva y mirar a América Latina desde otro lugar, pensando en otra política que tenga en cuenta estos cambios demográficos y los cambios en las circunstancias. La nueva política hacia la región debe incluir una verdadera reforma migratoria que considere las necesidades de los países implicados y apoye la reunificación de la familia, un control mejorado y el manejo realista de la migración legal.
El Presidente podrá demostrar su verdadero liderazgo organizando un importante congreso que incluya a los socios clave de América Latina y a los líderes latinos de este país para comenzar a dar pasos en este camino hacia una nueva política para el hemisferio occidental. Podría ser el anfitrión de este congreso en los Estados Unidos o convertirlo en su primer viaje internacional luego de la toma de posesión del cargo. Cualquiera de estas dos opciones transmitirá un mensaje simbólico y literal sobre su intención de trabajar en colaboración con nuestros socios del hemisferio para establecer una verdadera estrategia integral que ubique correctamente a América Latina como uno de los temas principales de la política exterior de los Estados Unidos.


El cardenal Roger Mahony es integrante del equipo especial latino del Pacific Council on International Policy
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