Tribuna del público: El voto latino
Interesante la reflexión de Eliseo Medina acerca de los latinos y su influencia en las elecciones, habiendo, supuestamente, alcanzado un 12% de la votación. No me como el cuento; empero sí, pienso que debemos escuchar lo que Medina y otros tratan de promover.
Por mi parte, me reafirmó en lo que he sostenido siempre en el sentido de que los latinos no son un grupo, sino un grupo imaginario de grupos sin un objetivo común. Mientras no lo tengamos, no vamos a gozar de una identidad ni vamos a marcar una verdadera influencia.
Por ahora, lo único que podemos hacer, como seguramente lo quieren Medina y esos tantos otros, es marcar el camino, hasta que algún día nos decidamos.
Sin embargo, el asunto no se trata acerca de darle el voto a los Demócratas o a los Republicanos, porque entre ese grupo de grupos, también hay independientes y hasta libertarios. Todo depende en primer lugar, de lo que han heredado de sus padres, continuando con el nivel económico y, sobre todo, el cultural. Lo curioso del caso es que, entre los latinos con preferencias Demócratas, la regla es divulgarlo, mientras que, entre los latinos Republicanos se prefiere mantener un perfil bastante bajo. Probablemente, debido al nivel socio cultural de que provienen sus padres o ancestros que, en nuestros países marca una diferencia sustancial.
Lo importante de todo esto, más allá de las preferencias o de determinar cuál es menos peor, es tomar conciencia de que el voto del grupo de grupos puede tener un peso específico y —siempre observando que, como tales, no tenemos el menor respaldo ni de tirios ni de troyanos. Con ese peso específico podemos inclinar la balanza de las propuestas electorales, en primera instancia, y de las acciones gubernamentales, como corolario.
No obstante, si los latinos que vivimos en Estados Unidos de América no tomamos también conciencia de que somos estadounidenses antes que latinos, seremos la minoría no solo más grande, sino también, más aislada, sin poder obtener la identidad que aglutina a los verdaderos grupos.
















