Tribuna del público: El Distrito 1
Algunos artículos recientemente publicados en La Opinión han citado a personas que han despreciado mi trabajo y el de mi electorado en los últimos 12 años. Si bien entiendo que estamos en época de elecciones (y para fines de divulgación, doy mi apoyo a José Gardea), siento que es particularmente injusto desmerecer el trabajo de nuestros líderes locales y de los defensores de nuestras comunidades.
Cualquier persona que haya vivido en el distrito durante la última década es testigo de los importantes cambios en la zona.
Les señalo el Parque MacArthur como uno de tantos ejemplos. La comunidad y yo hemos trabajado codo a codo para renovar esta joya de la comunidad. Hoy, el Parque MacArthur celebra conciertos anuales de verano en el estrado de la banda musical, cuenta con un centro comunitario para niños y hace alarde de un predio recubierto con césped al aire libre que lo disfrutan miles de personas todos los años.
Este parque es uno de los ejemplos más claros del tipo de cambio que hemos generado en esta zona. Sin duda, juntos hemos generado más de 100 acres de parques nuevos, hemos construido miles de unidades de viviendas asequibles y hemos mantenido un nivel de servicio sin precedentes en comparación con los años anteriores. Además, los fondos públicos y privados que se invirtieron en nuestras comunidades representan millones de dólares en inversiones locales.
Con la comunidad como prioridad, redefinimos la forma en que nuestros vecindarios evolucionarán para poder atender las necesidades de todos, sin importar el idioma que hablen. Vista Hermosa y Taylor Yard (Parque Estatal Río de Los Ángeles) cuentan con nuevas escuelas y viviendas asequibles conectadas por un servicio de trenes.
Las nuevas políticas de zonificación y planificación continuarán generando puestos de trabajo al estimular los usos mixtos, como espacios para residir y trabajar bajo un mismo techo. Logramos todo esto porque trabajamos juntos. No hicimos promesas que no éramos capaces de mantener, fuimos honestos con nuestro electorado. Despreciar el trabajo de la comunidad es perjudicial para todos. El distrito se merece algo mejor. Se merece reconocimiento por su trabajo no una bofetada en el rostro como forma de obtener una ventaja política.
















